Saltar al contenido principal

Razonamiento

Conceptualización​

El razonamiento es un proceso cognitivo superior mediante el cual manipulo y transformo informaciones o representaciones mentales para llegar a conclusiones, tomar decisiones o resolver problemas.

Implica la capacidad de analizar, evaluar y sintetizar datos, así como de aplicar reglas lógicas o heurísticas para derivar nuevas informaciones a partir de las ya conocidas.

Los enunciados a partir de los cuales razono son las premisas y el enunciado que se deriva de los otros se denomina conclusión, formando el conjunto de estos lo que denomino argumentos.

Clasificaciones del razonamiento​

Existen dos dimensiones independientes para clasificar el razonamiento que frecuentemente se confunden o se tratan como sinónimos, pero responden a criterios diferentes:

Según el método: formal vs. informal​

El método se refiere a las reglas o principios que guían el proceso de razonamiento. Este método puede basarse en reglas lógicas estrictas o en juicios más flexibles.

  • Razonamiento formal: Sigue reglas lógicas estrictas y explícitas para derivar conclusiones válidas a partir de premisas. Es característico de disciplinas como las matemáticas, la lógica simbólica y la demostración rigurosa.
  • Razonamiento informal: Se basa en la experiencia, el juicio y la intuición. Utiliza argumentos basados en evidencia empírica, conocimiento previo y heurísticas. Es el tipo de razonamiento que uso en la vida cotidiana y en la argumentación.

Esta clasificación fue propuesta por Galotti (1989)1 para distinguir entre los procesos de razonamiento que siguen reglas formales y aquellos que se basan en juicios más flexibles.

Según la fuerza del vínculo: deductivo vs. inductivo​

La fuerza del vínculo se refiere a la relación entre las premisas y la conclusión en un argumento.

Es decir, la diferencia entre razonamiento deductivo e inductivo no se determina por la generalidad o particularidad de sus premisas y conclusiones, sino por la fuerza del vínculo entre ellas (Skyrms, 1986)2.

  • Razonamiento deductivo: Un argumento es válido si es imposible que su conclusión sea falsa cuando sus premisas son verdaderas. El vínculo es de necesidad lógica.

    Premisa 1: Sócrates es ateniense. Premisa 2: Todos los atenienses son griegos. Conclusión: Sócrates es griego. ✓ (necesariamente cierto si las premisas lo son)

  • Razonamiento inductivo: Un argumento es fuerte si es improbable que su conclusión sea falsa cuando sus premisas son verdaderas. El vínculo es de probabilidad.

    Observación: He visto 1000 cuervos y todos eran negros. Conclusión: Todos los cuervos son negros. ✗ (probable, pero no necesariamente cierto)

Error común

Es frecuente definir la deducción como «de lo general a lo particular» y la inducción como «de lo particular a lo general». Esta caracterización es incorrecta. El ejemplo deductivo anterior va de particular a particular (Sócrates → Sócrates), y existen deducciones sin ninguna generalización («Si llueve, el suelo está mojado. Llueve. Luego, el suelo está mojado»).

¿Por qué se confunden estas dimensiones?​

En muchos textos y contextos educativos se presenta formal como sinónimo de deductivo, e informal como sinónimo de inductivo. Esta confusión tiene razones históricas:

  1. La inducción cotidiana es informal: en el día a día, generalizo a partir de experiencias sin seguir reglas explícitas, lo que hace que el razonamiento inductivo parezca inherentemente informal.
  2. La deducción se formalizó primero: desde Aristóteles, la lógica deductiva ha tenido reglas explícitas (silogismos, lógica proposicional). Por eso, el razonamiento deductivo suele ser formal.

Sin embargo, son dimensiones cruzadas. Existen las cuatro combinaciones:

Referencias​

Footnotes​

  1. Galotti, K. M. (1989). Approaches to studying formal and everyday reasoning. Psychological Bulletin, 105(3), 331-351. https://doi.org/10.1037/0033-2909.105.3.331 ↩

  2. Skyrms, B. (1986). Choice and chance: An introduction to inductive logic (3.ª ed.). Wadsworth. ↩