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Ámbitos de intervención social y comunitaria

La psicología de la intervención social y comunitaria es un campo amplio y diverso en el que confluyen distintas disciplinas. La psicología aporta un enfoque esencial para comprender los factores emocionales, cognitivos y relacionales que influyen en la salud mental y el bienestar de los individuos, las familias y las comunidades. Las intervenciones psicosociales se diseñan para empoderar a las personas y promover la resiliencia colectiva, la transformación social y la mejora de la calidad de vida (el profesor sintetiza estos tres pilares como CRE-Ca: calidad de vida, resiliencia y empoderamiento).

A continuación se presentan los nueve ámbitos del temario oficial en los que opera el psicólogo o psicóloga comunitario/a.

Mapa del tema
  1. Intervención con la comunidad
  2. Familia e infancia
  3. Adultos mayores y envejecimiento
  4. Personas con discapacidad
  5. Mujer
  6. Juventud
  7. Minorías sociales
  8. Psicología ambiental
  9. Otros sectores emergentes (ocio y tiempo libre, digitalización, nuevos modelos de trabajo, intervención en crisis y emergencias; y, como problemática transversal, pobreza y exclusión severa)

Conceptualización

La intervención psicosocial parte de tres principios articuladores:

  • Carácter sistémico. Toda comunidad se comporta como un sistema de nodos interconectados: modificar una variable —por ejemplo, la inversión pública en una zona— repercute en el resto (salud, seguridad, identidad). Esto explica por qué los parches puntuales rara vez bastan y por qué la psicología comunitaria trabaja con un enfoque holístico.
  • Participación activa. Las personas destinatarias no son pacientes que esperan, sino agentes activos. Sin participación de la comunidad —en el diagnóstico, en la priorización de necesidades y en la ejecución— las intervenciones pierden eficacia y legitimidad.
  • Cambio de actitudes vía conducta. Apelar solo a la moral suele ser ineficaz. El cambio social estable se consigue mediante refuerzos y castigos sobre la conducta, generando disonancia cognitiva y, con el tiempo, modificación de la parte afectiva y cognitiva de la actitud (clásico de Psicología Social).
Acrónimo del profesor

CRE-Ca: Calidad de vida + Resiliencia colectiva + Empoderamiento + (transformación social). Resume el objetivo último de cualquier intervención.

Intervención con la comunidad

El bienestar colectivo depende de la capacidad de las personas para organizarse, participar en las decisiones que afectan a su entorno y generar redes de apoyo mutuo. Trickett (2008)1 subraya la necesidad de potenciar el sentido de pertenencia y la corresponsabilidad en la búsqueda de soluciones a problemas compartidos: discriminación, exclusión social o falta de recursos.

Fases y herramientas

  1. Investigaciones sociales y diagnósticos participativos. Combinan herramientas cuantitativas (encuestas, análisis estadísticos) y cualitativas (entrevistas, grupos focales, observación participante) para detectar necesidades, recursos y potencialidades. La participación activa de los habitantes durante esta fase es esencial: permite que las propuestas emerjan de quienes mejor conocen la realidad y afianza su compromiso con el cambio.
  2. Dinamización de grupos, foros vecinales y mesas de trabajo. El psicólogo facilita la comunicación, estructura debates y aporta herramientas que promueven la cooperación y el liderazgo compartido.
  3. Talleres de empoderamiento dirigidos a líderes comunitarios, capacitándolos en gestión de conflictos, comunicación asertiva y negociación con instituciones (Siegall y Gardner, 2000)2.
  4. Trabajo en red con entidades públicas, privadas y del tercer sector para coordinar esfuerzos y optimizar recursos.
  5. Prevención de la exclusión y la discriminación: campañas de sensibilización, mediación intercultural y eventos de convivencia para contrarrestar prejuicios y barreras de acceso a servicios básicos.
Caso: el caso de la Cañada Real (clase 06)

Asentamiento ilegal más extenso de Europa (≈ 14 km, 6 sectores, +8 000 personas, 2 500 menores). Problemas convergentes: pobreza extrema, droga (sector 6 — Valdemingómez), falta de luz y agua, vandalización, estigma mediático. La discusión de clase planteó dos lecciones:

  • No basta con conocer los recursos disponibles (servicios sociales, proyecto hombre, asociaciones de ludopatía, comedores sociales): hace falta conciencia previa y participación. La población general no conoce el 95 % de los recursos hasta que los necesita.
  • Teoría de las ventanas rotas: los lugares descuidados o vandalizados se vandalizan más. El cuidado del entorno (limpieza, alumbrado, ornamentación) es ya intervención comunitaria.
  • No todos los colectivos pueden participar igual: hay que distinguir entre quienes están en extrema vulnerabilidad (consumo activo, prisionización de la pobreza) y quienes —cura del barrio, comerciantes, familias— pueden ejercer de agentes facilitadores del cambio.

Familia e infancia

La familia es el núcleo primario de socialización y protección en la infancia, por lo que cualquier circunstancia que afecte a su estabilidad repercute directamente en el bienestar de los menores. La intervención busca garantizar los derechos de los niños y promover un ambiente sano y enriquecedor que asegure su desarrollo pleno, actuando de forma preventiva.

El proceso parte de la detección de situaciones de riesgo o desamparo. Los casos de malos tratos, abusos o negligencia exigen una actuación coordinada entre psicólogos, trabajadores sociales, educadores y autoridades competentes en materia de protección. El psicólogo evalúa el grado de afectación emocional y relacional del menor e identifica los factores que precipitan la vulnerabilidad dentro del sistema familiar.

Modalidades de intervención y funciones del psicólogo/a

ModalidadDescripciónFunciones del psicólogo/a
Intervención familiar sistémicaTrabajo con el grupo familiar para abordar las dinámicas relacionales que subyacen al problema y promover una comunicación más abierta entre cuidadores y menores.Desarrollar habilidades de cuidado y educación, fomentar habilidades parentales, integrar a la familia en redes de apoyo, mejorar las relaciones internas y conectar con otros recursos.
Escuelas de padres y madresTalleres formativos sobre habilidades de crianza y disciplina positiva, reforzando el apego seguro y el desarrollo emocional equilibrado.Diseñar contenidos, dinamizar grupos y evaluar resultados.
Acogimiento familiarSeparación temporal del menor de su familia que permite mantenerlo en un contexto normalizado.Evaluación de familias acogedoras, valoración del estado emocional del menor, seguimiento del acoplamiento e intervenciones de apoyo.
AdopcionesIntegración definitiva del menor en una nueva familia.Evaluación y dictamen de idoneidad, seguimiento del caso y asesoramiento a los adoptantes.
Acogimiento residencial (hogares de menores)Residencias destinadas a la protección de niños y adolescentes sin entorno familiar adecuado.Evaluación del menor, seguimiento de su desarrollo durante la estancia, intervención en problemas que aparezcan y apoyo al equipo técnico (educadores) en sus programaciones.
Hogares de tránsito y separación

En situaciones complejas puede requerirse la separación temporal o definitiva del menor de su entorno familiar. Intervienen entonces figuras como hogares de tránsito, acogida familiar o adopción. La labor del psicólogo es clave para brindar apoyo emocional y prevenir secuelas vinculadas al desarraigo.

Adultos mayores y envejecimiento

La vejez ha pasado de concebirse como una etapa de declive inevitable a entenderse como un período con sus propios desafíos y oportunidades de crecimiento. Los objetivos de la intervención psicológica con adultos mayores se centran en la promoción de la autonomía personal, la incorporación de hábitos saludables y el envejecimiento activo. Las estrategias se apoyan en el apoyo social y la convivencia intergeneracional, buscando no solo mitigar síntomas como depresión y ansiedad, sino fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia de cada individuo.

Actividades como talleres temáticos, propuestas artísticas o encuentros de narrativas colectivas contribuyen a la reconstrucción de un relato de vida positivo, alineado con los principios de dignidad y reconocimiento personal.

Énfasis del profesor (clase 07)

El profesor insiste en evitar la infantilización: tratar a la persona mayor «como un niño» (lenguaje, decoración, actividades irrelevantes) es el principal error que se observa en muchas residencias. Una persona mayor es una persona adulta y libre, con voluntad, con biografía profesional y derecho de elección.

Atención en residencias

El psicólogo comunitario asume roles diversos: desde la evaluación holística del estado psicosocial del residente hasta la facilitación de dinámicas grupales orientadas a la estimulación cognitiva o la sociabilización. Una función central es la elaboración y seguimiento del Plan de Atención Individualizada (PAI).

El Plan de Atención Individualizada (PAI)

Herramienta esencial en la atención geriátrica. Su objetivo es determinar y estructurar las necesidades del residente, establecer objetivos concretos y diseñar un conjunto de actividades que contribuyan a su bienestar físico, emocional y social. Se elabora desde un enfoque interdisciplinar (medicina, enfermería, trabajo social, fisioterapia, terapia ocupacional, psicología) y el psicólogo aporta:

  • Evaluación inicial e identificación de factores de riesgo psicosocial.
  • Diseño de intervenciones de estimulación cognitiva, gestión emocional y prevención del aislamiento.
  • Participación en la toma de decisiones, respetando valores y preferencias del residente.
  • En casos de deterioro cognitivo avanzado, asesoramiento en decisiones éticas.

Otras intervenciones en residencia

  • Talleres de reminiscencia (fotografías, música, objetos del pasado) para reforzar la identidad personal.
  • Programas de estimulación cognitiva con sentido funcional: en lugar de pasatiempos artificiales, actividades cotidianas reales (ir al banco, hacer la compra, manejar un ordenador). El profesor critica el uso de aritos y palos como única estimulación.
  • Grupos de apoyo emocional y acompañamiento en procesos de duelo o pérdida.
  • Psicoeducación y promoción del bienestar: autoestima, gestión emocional y adaptación a la vejez.
  • Trabajo con el entorno familiar: facilitar la adaptación al centro y la comunicación con cuidadores.

Intervención en soledad y desconexión social

La prevención de la desconexión social se aborda mediante el fortalecimiento de redes de apoyo comunitario y el fomento de actividades intergeneracionales. Estos programas no solo buscan la interacción, sino transformar el entorno en un espacio que valore y potencie las capacidades de las personas mayores (Li et al., 2023)3. Programas de llamadas telefónicas tranquilizadoras (Fields et al., 2022)4, ayudas mutuas (Yu et al., 2024)5 e intervenciones de bienestar comunitario en países de renta baja y media (Giebel et al., 2022)6 han mostrado eficacia para reducir el aislamiento. El contacto con el entorno natural también contribuye al bienestar subjetivo y psicológico (Gong, Wang y Yin, 2024)7. El ocio significativo (Iwasaki et al., 20158; Shaw, Caldwell y Kleiber, 19969) opera como recurso de sentido vital.

Modelos emergentes: senior living / cohousing

Modelo de vivienda colaborativa para personas mayores que conserva su autonomía. Los residentes disponen de vivienda privada y comparten zonas comunes (cocina, comedor, lavandería, piscina, gimnasio, taller, biblioteca, huerto, jardín, salas polivalentes). Favorece lazos de colaboración, encuentros, experiencias compartidas y vitalidad, frente al modelo tradicional pasivo.

Jubilación activa

La jubilación es un período crítico: ruptura del contacto social laboral, posible reducción del sentido de propósito, riesgo de episodios depresivos. Las universidades para mayores, los clubes de lectura y los gimnasios funcionales son recursos comunitarios que mantienen la estimulación cognitiva real y la pertenencia.

Personas con discapacidad

El colectivo de personas con discapacidad incluye individuos con diversidad funcional física, sensorial, intelectual o mental. La perspectiva de la inclusión social busca garantizar la igualdad de derechos y oportunidades, incidiendo tanto en la adaptación del entorno como en el empoderamiento personal. La discapacidad se entiende hoy como el resultado de la interacción entre las limitaciones funcionales y las barreras físicas, sociales y actitudinales del entorno (Organización de las Naciones Unidas, 2006)10.

Del paradigma médico al paradigma social y de derechos humanos

ParadigmaFocoRol de la personaIntervención
Médico-biológicoDéficit individual a corregirPaciente pasivoRehabilitación, compensación (Schalock et al., 2007)11
SocialBarreras del entornoSujeto en interacción con un entorno no diseñado para la diversidadTransformar el entorno, eliminar barreras (Strauss y Sales, 2010)12
Biopsicosocial / Derechos humanosCiudadanía y dignidadSujeto de derechos que decide sobre su propia vidaPolíticas inclusivas, vida independiente, accesibilidad universal (Convención ONU, 200610; Padilla-Muñoz, 201013)

Intervenciones del psicólogo/a

  • Evaluación psicológica que va más allá del diagnóstico de déficits e incluye un análisis detallado de fortalezas y capacidades del individuo, así como del contexto familiar, escolar o laboral (Pastor y Del Río, 2012)14.
  • Programas psicoeducativos para la adquisición de habilidades de autonomía personal y estrategias de afrontamiento.
  • Terapias de rehabilitación cognitiva y psicomotora en colaboración con otros profesionales (Méndez, 2012)15.
  • Intervención con familias: apoyo emocional, capacitación en estrategias de comunicación, fomento de su implicación activa.
  • Promoción de la accesibilidad física, comunicativa y actitudinal en la comunidad y campañas de sensibilización que reduzcan la estigmatización.
  • Diseño de políticas inclusivas y asesoramiento a instituciones.
  • Investigación sobre los mecanismos sociales que mantienen la marginación.
  • Uso y promoción del lenguaje inclusivo.

Caso aplicado: Javi (clase 07)

Javi tiene 24 años, presenta discapacidad intelectual ligera y vive con padres sobreprotectores. Desea trabajar en una cafetería y tener dinero para salir con amigos.

Intervención a tres niveles, sin enfrentamiento con la familia:

  • Individual → curso de barista, ensayo de entrevistas laborales mediante role-play progresivo, refuerzo de habilidades sociales.
  • Familiar → reducción del miedo de los padres aumentando la confianza en la autonomía del hijo, atacando el estigma propio y mostrando fortalezas (no solo limitaciones). La exposición a las prácticas de Javi se hace al final del proceso para no exponerlos a un fracaso temprano.
  • Comunitario → identificación de empresas con cuota de inclusión, encuestas y campañas de publicidad/charlas comunitarias para reducir el estigma social. Grupos de apoyo.

Facilitador judicial o procesal

Figura emergente, cada vez más implantada en las comunidades autónomas. Un psicólogo puede ejercer como facilitador tras una formación específica. Su función:

  • Evaluar las necesidades comunicativas de la persona con discapacidad en un procedimiento judicial.
  • Proponer medidas de ajuste al juzgado y las partes (cómo entrevistarle, lectura fácil, tiempos de procesamiento).
  • No es perito, ni testigo, ni parte: es personal de apoyo, equivalente funcional a un intérprete de lengua de signos.

Su ausencia ha llevado a anulación de sentencias por indefensión. Cuando interviene, permite aplicar atenuantes o eximentes que de otro modo se habrían perdido.

Mujer

La intervención psicosocial con mujeres se orienta a la promoción de la igualdad de derechos y oportunidades y a la erradicación de toda forma de discriminación o violencia de género. Se adopta una perspectiva de género que analiza cómo los roles y estereotipos pueden influir negativamente en la autoestima, la salud mental y la participación social.

Atención a mujeres víctimas de violencia de género

Se ofrece apoyo terapéutico y acompañamiento para superar las secuelas emocionales del maltrato: ansiedad, depresión, baja autoestima y trastorno de estrés postraumático. La intervención se coordina con servicios sociales y legales que facilitan la protección y, si es necesario, la búsqueda de alojamiento y empleo. Son esenciales los programas comunitarios que favorezcan el acceso a redes de apoyo y promuevan la autonomía de las mujeres.

La «escalera» de Pepe y Pepa (clase 06)

Recurso pedagógico que el profesor utiliza para visibilizar la violencia de género desde adolescentes:

  1. Aislamiento de amistades y familia.
  2. Control telefónico (con quién, dónde, cuándo).
  3. Eliminación de grupos de WhatsApp y redes sociales.
  4. Abandono de aficiones y hobbies.
  5. Acceso a contraseñas y vigilancia digital.
  6. Control de la forma de vestir.
  7. Modificación de la forma de ser en público.
  8. Restricción del ocio (viajes, salidas).
  9. Coacción en relaciones sexuales que la víctima no desea.

Solo la cúspide (agresión física o sexual evidente) es socialmente reconocida como violencia de género. Toda la base está normalizada e invisibilizada. Tarea docente y comunitaria: visibilizar la base de la pirámide.

Intervención con agresores

Es esencial para prevenir la reincidencia y garantizar la seguridad de las mujeres. Los programas de reeducación dirigidos a maltratadores pueden reducir la reincidencia y fomentar cambios en las actitudes y creencias que sustentan la violencia (Lila, 201316; Roldán-Pardo et al., 202417).

El Programa Contexto (Universitat de València) es la iniciativa de referencia en España:

  • Aplica un modelo ecológico: factores individuales, relacionales y comunitarios.
  • Incorpora entrevistas motivacionales.
  • Implica la figura del «informante clave»: persona del entorno del participante que contribuye a la supervisión y favorece el abandono de la conducta violenta (Lila et al., 202018; Lila, Oliver, Catalá y Conchell, 201319).
  • Capacita además a profesionales en evaluación e intervención con agresores.

Prevención y trabajo con adolescentes

La intervención adulta sirve, pero el mayor potencial está en la prevención temprana. El adulto agresor no aparece de la noche a la mañana: hay un aprendizaje previo desde la adolescencia.

Riesgo del efecto Pigmalión

Etiquetar al adolescente como «maltratador» puede consolidar la conducta o generar rechazo (efecto Pigmalión). La intervención preventiva debe ser sutil, sin etiquetar y sin atacar, y combinar educación emocional, educación sexual y educación sobre el consumo de pornografía —factor de aprendizaje vicario problemático cuyo acceso comienza, en promedio, a los 7-8 años.

Promoción de la autonomía y el liderazgo

Mediante talleres de formación en habilidades de comunicación, resolución de conflictos y toma de decisiones, se potencian las capacidades de las mujeres para desenvolverse en distintos ámbitos: familiar, comunitario, laboral y político. Los enfoques de empoderamiento buscan mejorar la autoeficacia y la percepción de control sobre la propia vida (Grau-Alberola, Blasco y Recio, 2018)20.

Sensibilización social

Las campañas de educación y sensibilización en igualdad son esenciales para transformar los imaginarios colectivos que perpetúan la discriminación. Programas de prevención en el ámbito escolar reducen la tolerancia a la violencia de género entre adolescentes (Madrona-Bonastre et al., 2022)21. Trabajar también con la población general evita frases del tipo «yo me habría ido al primer empujón», fruto del desconocimiento sobre los mecanismos psicológicos del ciclo de la violencia.

Juventud

La juventud es una etapa crítica en el desarrollo de la identidad y la construcción de proyectos de vida. Desde la psicología comunitaria se atiende a la educación, la integración social, la salud mental y la prevención de conductas de riesgo. Las intervenciones no solo resuelven problemáticas individuales: también fomentan cambios estructurales en el entorno.

Prevención de conductas de riesgo

  • Salud sexual, consumo de sustancias (tabaco, alcohol, cannabis, otras drogas) y violencia entre iguales.
  • El enfoque dominante es la prevención primaria: educación y concienciación.
  • En el ámbito escolar se implementan programas centrados en habilidades socioemocionales: resolución de conflictos, empatía, control de la impulsividad y asertividad.
  • El profesor advierte que prohibir no siempre funciona: el alcohol, la pornografía o las redes sociales son accesibles independientemente de su legalidad. El trabajo real está en reducir la motivación de consumo y modificar las consecuencias, no en perseguir la sustancia.

Programas de referencia

  • Programa comunitario de Zumárraga (Murguiondo et al., 2014)22: atención primaria comunitaria para 12-18 años con grupo de trabajo multidisciplinar (centros escolares, atención primaria, salud mental, trabajo social, educadores de calle, ocio, salud pública, policía municipal y autónoma).
  • Talleres de primeros auxilios, autocuidado, sexualidad, alimentación saludable y prevención de la ludopatía.
  • Formación a familias y a profesionales sociosanitarios.

Participación juvenil

  • Asociacionismo juvenil: grupos culturales, deportivos y sociales que canalizan la participación.
  • Consejos de juventud: fortalecen la identidad comunitaria y favorecen la implicación en la toma de decisiones locales.

Minorías sociales

Las minorías sociales abarcan un amplio espectro de colectivos: migrantes, refugiados, minorías étnicas y religiosas, personas LGTBIQA+, entre otros. Suelen enfrentar diferentes formas de discriminación y dificultades para acceder a recursos básicos.

La intervención comunitaria busca favorecer su inclusión plena, respetando su identidad cultural y promoviendo la igualdad de derechos. La estrategia central es la mediación intercultural, que facilita el diálogo entre culturas diversas, ayuda a derribar estereotipos y fomenta la creación de vínculos de confianza. El psicólogo mediador desarrolla además campañas de sensibilización dirigidas a la población mayoritaria para contrarrestar la estigmatización y promover la convivencia.

Líneas de trabajo

  • Acompañamiento individual y grupal para adaptarse al nuevo entorno, acceder a servicios públicos y configurar redes de apoyo que mitiguen el aislamiento.
  • Atención a salud mental ante experiencias migratorias, estrés minoritario y hostilidad ambiental: detección temprana de ansiedad, depresión y trauma.
  • Intervenciones culturalmente sensibles y participativas, especialmente con poblaciones LGTBIQA+ y migrantes.

Ejemplos de programas

  • #SafeHandsSafeHearts (Toronto, Newman et al., 202423): intervención digital que redujo la angustia psicológica y fomentó conductas protectoras frente a la COVID-19 en personas LGTBIQ+ racializadas.
  • Rainbow Resistance – Dandarah (Brasil, Malta et al., 202324): aplicación móvil para denunciar la violencia y conectar a minorías sexuales y de género con servicios de apoyo.
  • Terapia grupal para mujeres transgénero negras y latinas (Chicago, Thompson et al., 202325): mejoras en ansiedad y conexión comunitaria.
  • Huertos comunitarios para colectivos migrantes (sur de Alberta, Khatiwada et al., 202326): promueven inclusión social y sentido de pertenencia.

Psicología ambiental

La psicología ambiental se centra en las interacciones entre las personas y su entorno físico, considerando cómo las características del medio influyen en la conducta y el bienestar humano, y viceversa.

Objetivos y estrategias

Su objetivo principal es promover comportamientos ecológicos responsables que contribuyan a la sostenibilidad: campañas sobre reciclaje y ahorro energético, proyectos de participación ciudadana en el cuidado de zonas verdes o limpieza de entornos naturales. Estas intervenciones se basan en teorías de modificación de conducta (refuerzo positivo, modelado, disonancia cognitiva), buscando que la población adopte hábitos sostenibles y sea consciente del cambio climático.

Planificación urbana y bienestar

La planificación urbana cobra un papel decisivo: el diseño de espacios con áreas verdes y azules, zonas peatonales y accesibilidad universal fomenta la interacción social y la actividad física, reduciendo el estrés y aumentando el bienestar subjetivo, especialmente en personas mayores (Gong, Wang y Yin, 2024)7. El psicólogo ambiental trabaja en conjunto con urbanistas y arquitectos para evaluar configuraciones espaciales y proponer mejoras que concilien el desarrollo de las ciudades con la salud mental de sus habitantes.

Participación ciudadana y justicia ambiental

Modelos como la administración de bosques urbanos (Moskell y Allred, 2012)27 muestran el rol clave de la comunidad para sostener los espacios verdes a largo plazo (plantación, mantenimiento, vigilancia). El apego al lugar y el conocimiento del entorno generan una base sólida para la movilización social (Mihaylov y Perkins, 2015)28.

A escala global, la psicología ambiental se vincula con la justicia social y con colaboraciones multinacionales (Perkins et al., 2023)29: los problemas ambientales no conocen fronteras.

Limitaciones

Fomentar el comportamiento proambiental conlleva desafíos como la falta de tiempo o dinero y la percepción de baja eficacia personal. Se compensan con el cambio de normas sociales y el respaldo institucional (Quimby y Angelique, 2011)30.

Otros sectores emergentes

Junto a los ámbitos consolidados, la disciplina afronta retos en sectores en expansión.

Gestión del tiempo libre y ocio

La participación en actividades deportivas, artísticas o recreativas contribuye a la cohesión social, la autoestima, la prevención de conductas de riesgo y el refuerzo de las habilidades de interacción. En adolescentes y personas con trastornos mentales se han identificado programas con actividades lúdicas que mejoran el bienestar (Tuaf y Orkibi, 2023)31. Cuando el ocio carece de estructura o apoyos adecuados, puede desencadenar aburrimiento, ansiedad o depresión, especialmente en quienes padecen enfermedades mentales graves (McCormick et al., 2005)32. La creación de experiencias de ocio significativas y potencialmente generadoras de «flujo» (Kleiber, 2022)33 favorece motivación, autorrealización y sentido de propósito.

Digitalización y brecha tecnológica

Ha puesto en evidencia tanto la brecha tecnológica como el gran potencial de las herramientas virtuales para promover la inclusión social y el activismo comunitario. El enfoque de «psicología comunitaria digital» (Condie y Richards, 2022) propone un compromiso crítico y participativo con las TIC. Durante la COVID-19, la adopción de tecnologías digitales fue clave para sostener programas a distancia.

Nuevos modelos de trabajo y salud ocupacional

La expansión del teletrabajo, el empleo freelance y la economía de plataformas exige diseñar estrategias que promuevan la salud ocupacional: delimitar horarios y espacios de desconexión, prevenir el tecnoestrés, fomentar relaciones virtuales armónicas y políticas organizacionales que aseguren un clima laboral saludable.

Intervención en crisis y emergencias

Ha cobrado un auge innegable, impulsada por desastres naturales, accidentes colectivos o pandemias (Chen, Li, Tian, Xie y Zhao, 2023)34. Incluye:

  • Primeros auxilios psicológicos.
  • Comunicación de malas noticias.
  • Intervención con intervinientes (los propios profesionales que atienden la crisis).
  • Coordinación con autoridades e instituciones médicas.
  • Contención emocional inmediata.

Modelos como los equipos de tratamiento de crisis en el hogar (CRHTT) demuestran la utilidad de prestar atención psicológica intensiva a domicilio (Ahmed et al., 2024)35. Para grupos especialmente vulnerables (infancia en desastre), se enfatizan intervenciones psicosociales comunitarias que protejan derechos y necesidades emocionales (Deb, Deb y Gireesan, 2023)36.

Pobreza, exclusión severa y sinhogarismo (problemática transversal)

Aunque el temario no la considera un ámbito numerado, el profesor la subraya como problemática transversal que atraviesa al resto: pobreza energética, sinhogarismo, infravivienda, asentamientos ilegales (caso de la Cañada Real), barrios vulnerabilizados. Las claves de intervención son:

  • Conocer y movilizar los recursos disponibles antes de que se necesiten.
  • Cuidar el entorno (teoría de las ventanas rotas) como medida preventiva.
  • Identificar agentes facilitadores dentro de la propia comunidad (figura religiosa, comercios, asociaciones de vecinos).
  • No suplantar a la comunidad: diseñar con ella, no para ella.

Referencias

Footnotes

  1. Trickett, E. J. (2008). Community psychology: Individuals and interventions in community context. Annual Review of Psychology, 60(1), 395-419. https://doi.org/10.1146/annurev.psych.60.110707.163517

  2. Siegall, M. y Gardner, S. (2000). Contextual factors of psychological empowerment. Personnel Review, 29(6), 703-722. https://doi.org/10.1108/00483480010296474

  3. Li, M., Rao, W., Su, Y., Sul, Y., Caron, G., D'Arcy, C., Fleury, M. y Meng, X. (2023). Psychological interventions for loneliness and social isolation among older adults during medical pandemics: A systematic review and meta-analysis. Age and Ageing, 52(6). https://doi.org/10.1093/ageing/afad076

  4. Fields, N. L., Lee, K., Cassidy, J., Kunz-Lomelin, A., Stringfellow, M. K. y Feinhals, G. (2022). It gave me somebody else to think about besides myself: Caring callers volunteer experiences with a telephone-based reassurance program for socially isolated older adults. Journal of Applied Gerontology, 42(1), 49-58. https://doi.org/10.1177/07334648221123302

  5. Yu, W., Wang, Q. y Qiao, Z. (2024). Study on the time and scale of mutual aid for aging care under the background of active aging. Frontiers In Public Health, 11. https://doi.org/10.3389/fpubh.2023.1196411

  6. Giebel, C., Shrestha, N., Reilly, S., White, R. G., Zuluaga, M. I., Saldarriaga, G., Liu, G., Allen, D. y Gabbay, M. (2022). Community-based mental health and well-being interventions for older adults in low- and middle-income countries: A systematic review and meta-analysis. BMC Geriatrics, 22(1). https://doi.org/10.1186/s12877-022-03453-1

  7. Gong, K., Wang, C. y Yin, J. (2024). Effects of the natural environment on the subjective and psychological well-being of older people in the community in China. Buildings, 14(9), 2854. https://doi.org/10.3390/buildings14092854 2

  8. Iwasaki, Y., Messina, E., Shank, J. y Coyle, C. (2015). Role of leisure in meaning-making for community-dwelling adults with mental illness. Journal of Leisure Research, 47(5), 538-555. https://doi.org/10.18666/jlr-2015-v47-i5-5305

  9. Shaw, S. M., Caldwell, L. L. y Kleiber, D. A. (1996). Boredom, stress and social control in the daily activities of adolescents. Journal of Leisure Research, 28(4), 274-292. https://doi.org/10.1080/00222216.1996.11949776

  10. Organización de las Naciones Unidas. (2006). Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. https://www.un.org/esa/socdev/enable/documents/tccconvs.pdf 2

  11. Schalock, R. L., Luckasson, R. A., Shogren, K. A., Borthwick-Duffy, S., Bradley, V., Buntinx, W. H. E., Coulter, D. L., Craig, E. M., Gomez, S. C., Lachapelle, Y., Reeve, A., Snell, M. E., Spreat, S., Tassé, M. J., Thompson, J. R., Verdugo, M. A., Wehmeyer, M. L. y Yeager, M. H. (2007). The renaming of mental retardation: Understanding the change to the term Intellectual disability. Intellectual And Developmental Disabilities, 45(2), 116-124.

  12. Strauss, A. L. y Sales, A. (2010). Bridging the gap between disability studies and disability services in higher education: A model center on disability. The Journal of Postsecondary Education and Disability, 23(1), 79-84. https://files.eric.ed.gov/fulltext/EJ888647.pdf

  13. Padilla-Muñoz, A. (2010). Discapacidad: contexto, concepto y modelos. International Law: Revista Colombiana de Derecho Internacional, (16), 381-414. https://www.redalyc.org/pdf/824/82420401012.pdf

  14. Pastor, C. A. y Del Río, A. Z. (2012). La utilización de las TICs en la actividad académica de los estudiantes. Revista Complutense de Educación, 23(1). https://doi.org/10.5209/rev_rced.2012.v23.n1.39100

  15. Méndez, Á. C. (2012). Intervención conductual positiva en trastornos generalizados del desarrollo: guía para docentes. Polibea, (104), 38-44. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4370597

  16. Lila, M. (2013). La intervención con hombres condenados por violencia de pareja contra la mujer en España: investigación y avances en intervención. Psychosocial Intervention, 22(2), 81-85. https://doi.org/10.5093/in2013a10

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