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Análisis funcional y diseño del programa de intervención

Conceptualización

El análisis funcional y la formulación clínica de casos constituyen el puente entre la evaluación y la intervención. Son el procedimiento por el que el psicólogo clínico, partiendo del contraste de hipótesis, desarrolla una teoría clínica sobre la adquisición y el mantenimiento de los problemas psicológicos del paciente y, a partir de ella, guía y organiza el proceso terapéutico ajustándolo a sus necesidades.

El método principal de recogida de datos es la entrevista clínica: permite recoger información para formular una teoría y un modelo psicopatológico que expliquen los problemas que afectan a la vida del paciente. La formulación clínica de casos1 tiene cuatro fases: descriptiva, inferencial, de tratamiento y de evaluación de resultados. Este tema sienta las bases teóricas y prácticas de la Actividad 1 de la asignatura.

Formulación de casos en psicología clínica

La formulación clínica organiza el caso en cuatro fases sucesivas:

  1. Fase descriptiva: definición del problema, análisis funcional descriptivo y análisis histórico.
  2. Fase inferencial: diagnóstico y modelo psicopatológico.
  3. Fase de tratamiento: planificación de la intervención.
  4. Fase de evaluación de resultados.

Fase descriptiva

En la fase descriptiva se analizan: la definición de los problemas, el análisis funcional de los mismos, el análisis de la adquisición y la predisposición, y la exploración psicopatológica del paciente.

Definición del problema

Se inicia con la exposición por parte del paciente de los principales problemas que le llevan a buscar ayuda profesional. El clínico debe:

  • Plantear una serie de hipótesis iniciales para agruparlos y organizarlos de forma operativa.
  • Dar una perspectiva temporal al análisis y priorizar cuál es el problema más importante o el modo en que varios se organizan dentro de una misma categoría psicológica.
  • Determinar tres aspectos: qué problema es el más importante en el momento actual (mantenimiento), cuál sería más relevante en su historia (adquisición) y cómo se operativizan psicológicamente.

Otra forma complementaria consiste en analizar, desde una perspectiva temporal y jerárquica, cuál de los problemas es más incapacitante para la vida de la persona, tanto en su mantenimiento (actualidad) como en su adquisición (historia).

Ejemplo de jerarquización

Un paciente acude con problemas relacionados con el consumo de alcohol, problemas laborales y problemas en su relación de pareja. Jerarquía de los tres problemas según cuál es más incapacitante:

  • En el mantenimiento (actualmente): el consumo de alcohol.
  • En la adquisición (en el pasado): los problemas laborales, seguidos de los conflictos de pareja y, por último, el consumo de alcohol, que entonces se producía de forma esporádica.

Análisis funcional descriptivo

Es un método de descripción relacional de los problemas del paciente. Organiza la información en torno al esquema antecedentes — conducta/respuestas — consecuencias (A-C-C):

ANTECEDENTESCONDUCTAS / RESPUESTASCONSECUENCIAS
Ambientales/contextuales (lugar, tiempo, sucesos desencadenantes)Cogniciones, creencias, diálogo interno (pensamientos útiles, inútiles, racionales, irracionales, diálogo interno, percepciones y falsas percepciones)A corto plazo: ambientales/contextuales, cognitivas, somáticas, afectivas, relacionales del problema
CognitivosSensaciones físicas (respuestas psicofisiológicas)
ConductualesAfecto, sentimientos, emociones y estados de ánimoA largo plazo: personales, familiares, sociales/interpersonales, laborales/formativos
SomáticosConductas manifiestas o respuestas motoras (acciones, excesos y déficits)

Es importante evaluar la conducta en diferentes periodos o escalas temporales.

Análisis histórico (factores etiológicos)

  • Factores predisponentes: personales, familiares y sociales.
  • Factores precipitantes o desencadenantes: adquisición y curso.
  • Factores de mantenimiento o perpetuantes: variables que, una vez instaurado el problema, lo sostienen en el tiempo (refuerzos contingentes, ganancias secundarias, evitación, déficits de habilidades, contextos invalidantes, etc.).
  • Otros datos relevantes: conducta interpersonal, autoimagen (ideal, real y social), recursos personales, capacidad de afrontamiento y autocontrol para manejar el problema.

Esquema integrador de la fase descriptiva:

Factores              Factores                                Factores de
predisponentes → precipitantes → PROBLEMA → mantenimiento
o desencadenantes o perpetuantes

Consecuencias a corto y largo plazo
└── Análisis histórico (etiología) ──┘ └── Análisis funcional A-C-C ──┘

Fase inferencial

Consiste en inferir las principales variables que de forma operativa pueden explicar el problema o los problemas. Sus pasos son:

  1. Diagnóstico según los sistemas de clasificación internacional (DSM-5 y CIE-10/11) — metodología categorial. Establece cuáles son las variables dependientes (VD).
  2. Formulación de un modelo psicopatológico — metodología funcional. Desarrolla una teoría psicológica sobre los distintos problemas que afectan al paciente intentando encontrar las relaciones funcionales entre las distintas variables independientes (VI) de predisposición, adquisición y mantenimiento. Consiste en formular las relaciones funcionales existentes entre el trastorno mental (VD) y las variables que lo explican (VI).

Meyer y Turkat (1979) definieron la formulación como una teoría clínica que debe cumplir tres condiciones:

  1. Identificar la relación funcional entre todos los problemas que presenta el paciente.
  2. Explicar por qué se han desarrollado estas dificultades conductuales.
  3. Proporcionar predicciones sobre sus respuestas futuras ante nuevas situaciones estimulares.

Relaciones causales en psicología clínica

La causalidad multivariada es el supuesto de partida: la gran mayoría de los trastornos psicológicos son el resultado de múltiples variables causales que operan de forma concurrente. Por eso un análisis funcional clínicamente útil rara vez se limita a una única cadena E-R-C y, en cambio, integra varias hipótesis funcionales solapadas.

Haynes y O'Brien (2000) proponen cuatro condiciones críticas para inferir que dos variables tienen una relación causal:

  1. Las dos variables deben covariar (relación funcional para distintas personas o para la misma persona a lo largo del tiempo).
  2. La variable causal hipotetizada debe preceder en el tiempo de forma fiable a la conducta-problema.
  3. Debe existir un mecanismo lógico para explicar la relación causal hipotetizada.
  4. Deben excluirse posibles explicaciones alternativas que den cuenta de la covarianza observada.

A su vez establecen una serie de conceptos importantes sobre la causalidad en psicología clínica:

ConceptoIdea clave
Causalidad múltipleLa conducta-problema está influida por múltiples variables
Diferencias individuales en la causalidadLas relaciones causales suelen ser diferentes para distintas personas con el mismo problema
Dimensiones múltiplesLas variables causales tienen múltiples dimensiones (frecuencia, magnitud) que pueden cambiar los efectos
Naturaleza condicionalLas relaciones causales pueden cambiar al explicar un problema en distintas situaciones
Causalidad interactiva y aditivaLos problemas pueden explicarse en función del efecto aditivo e interactivo de las variables causales
Especificidad en el modo de respuestaLos efectos de una variable causal pueden ser diferentes a través de las distintas formas de respuesta
Naturaleza dinámicaLas relaciones causales cambian con el tiempo
Relaciones no linealesLas relaciones entre variables causales y problemas pueden ser no lineales
Causalidad recíprocaLas interacciones entre modos de respuesta y entre estos y el contexto influyen en los problemas
Nivel de especificidadSon clínicamente más útiles las variables causales más específicas y a un nivel más molecular
Cadenas de variables causalesLas variables causales para explicar un problema pueden formar cadenas

Fase de tratamiento

La planificación del tratamiento depende de la formulación del caso:

  • Primero se plantea y discute con el paciente la formulación desarrollada por el clínico hasta que ambos llegan a un acuerdo para desarrollar el plan de actuación terapéutico y ponerse de acuerdo en los objetivos a corto y a largo plazo.
  • Antes de planificar el tratamiento es importante analizar la motivación para el cambio del paciente, pudiendo seguir el Modelo Transteórico propuesto por Prochaska y DiClemente (1992).

La formulación del caso es el punto de máxima inferencia clínica para conceptualizar el caso (uso del método inductivo); a partir de aquí, el clínico pone en juego el método deductivo para derivar el tratamiento, planteando objetivos de intervención muy operativos y retornando a los análisis funcionales desarrollados en las fases previas de evaluación clínica para planificar y desarrollar el tratamiento.

        FORMULACIÓN CLÍNICA

TEORÍA PSICOLÓGICA

MODELO PSICOPATOLÓGICO

← Método inductivo (describir funcionalmente)
→ Método deductivo (planificar tratamiento)

En todo momento, el proceso de intervención hace alusión a la formulación clínica; el alcance de las técnicas está mediatizado por el conjunto de variables independientes de adquisición y de mantenimiento.

Fase de evaluación de resultados

En el proceso de formulación clínica se pueden plantear dos tipos de evaluación:

  1. Relacionada con la fase descriptiva: para probar hipótesis, mediante medidas como tests psicométricos, escalas de evaluación, experimentos en situaciones clínicas, observaciones y autoobservaciones.
  2. Relacionada con la evaluación de la eficacia del tratamiento: una vez especificados los objetivos terapéuticos, se aplica a lo largo del tratamiento y en el seguimiento. Cuantifica el alcance del programa según dos criterios:
    • Eficacia: remisión de la sintomatología.
    • Efectividad: cambios producidos en la vida del paciente en sus distintas áreas (personal, familiar, social, comunitaria).

Redacción de casos clínicos

Buela-Casal y Sierra (2012) proponen los siguientes pasos para redactar un caso clínico:

  1. Título del caso.
  2. Psicólogo/a.
  3. Centro.
  4. Resumen.
  5. Identificación del paciente.
  6. Análisis del motivo de la consulta.
  7. Historia del problema.
  8. Análisis y descripción de las conductas-problema.
  9. Establecimiento de las metas del tratamiento.
  10. Estudio de los objetivos terapéuticos.
  11. Selección del tratamiento más adecuado.
  12. Selección y aplicación de las técnicas de evaluación y resultados obtenidos en esta fase.
  13. Aplicación del tratamiento.
  14. Evaluación de la eficacia del tratamiento.
  15. Seguimiento: especificar si se realizó y en qué periodos.
  16. Observaciones.
Recurso para la Actividad 1

Este esquema es la guía exacta para la redacción del informe clínico que se solicita en la Actividad 1 de la asignatura. La formulación A-C-C y la jerarquización por mantenimiento/adquisición son los dos elementos sobre los que se sustenta el diseño del programa de intervención.

Plantilla del informe clínico (Actividad 1)

La sesión de cierre de UC1 (Fernández, 2025) explicita los apartados que debe contener el informe clínico que se entrega como parte de la Actividad 1. Conviene memorizar esta estructura porque la rúbrica la utiliza como checklist:

ApartadoContenido
a) Datos personalesEdad, nacionalidad, estado civil, nivel de estudios, profesión, situación laboral, apoyo familiar y social
b) Motivo de consultaTal y como lo formula el paciente (en sus propias palabras siempre que sea posible)
c) Análisis detallado del problemaInicio y evolución (evaluación longitudinal); factores predisponentes, precipitantes y mantenedores
d) Antecedentes personalesEmbarazo, parto, desarrollo evolutivo; infancia, adolescencia; enfermedades orgánicas; hábitos tóxicos
e) Antecedentes familiaresEnfermedades orgánicas y trastornos mentales en familiares (sobre todo de primer grado)
f) Datos familiaresGenograma y relaciones entre los miembros
g) Datos psicobiográficos significativosAcontecimientos vitales relevantes; personalidad actual y premórbida
h) Tratamientos anterioresTipo (psiquiátrico, psicológico, médico) y eficacia
i) Aficiones, ocio, refuerzosActividades que funcionan como reforzadores naturales
j) Hipótesis diagnósticaSegún criterios DSM-5 / CIE-11
k) Diagnóstico diferencialOtros diagnósticos descartados y motivo

Diseño del plan terapéutico

La segunda parte de la Actividad 1 exige diseñar un plan de intervención que se justifique a partir del análisis funcional. La docente concreta los apartados siguientes:

  1. Objetivos terapéuticos: generales y específicos. Deben ser operativos y derivables del análisis funcional (deductivos respecto a la formulación).
  2. Encuadre: número de sesiones, temporalización, duración y lugar.
  3. Metodología:
    • Tipo de sesiones (individual, de pareja, familiar, grupal o combinada).
    • Participantes (paciente, coterapeuta, supervisor).
    • Estructura interna de las sesiones (partes o bloques).
    • Estrategias y técnicas concretas.
  4. Desarrollo de las sesiones: descripción de en qué consisten.
  5. Recursos: humanos, materiales y económicos.
  6. Evaluación: cómo se medirá si los objetivos se han alcanzado (criterios de eficacia y efectividad).

Estructura básica orientativa de una sesión

Aunque la estructura es flexible y puede omitirse, una organización habitual incluye:

  • Preparación de la agenda (enumerar los aspectos a tratar).
  • Recapitulación y análisis de los efectos de la sesión anterior.
  • Revisión de las tareas para casa y de los problemas surgidos.
  • Abordaje de temas emergentes.
  • Tareas para casa: autorregistros, programación de actividades, exposiciones, ensayos conductuales, etc.
  • Cierre: resumen y retroalimentación.

La psicoeducación es transversal a todas las sesiones (la docente la subraya como elemento crítico).

Caso clínico ilustrativo — Marta, ansiedad social y evitación

Para ver cómo se articulan las cuatro fases en la práctica, a continuación se desarrolla un caso ficticio (distinto al de la tutoría) recorriendo el procedimiento completo.

Ficha técnica

  • Datos personales: mujer de 28 años, española, soltera, vive sola, graduada en ingeniería informática, trabaja como desarrolladora en una empresa mediana desde hace tres años. Apoyo familiar bajo (padres divorciados, hermano en otra ciudad). Apoyo social limitado a dos amistades de la universidad.
  • Motivo de consulta (en sus palabras): «llevo meses evitando ir a la oficina; me ofrecieron un ascenso que implica liderar reuniones y desde entonces no puedo dormir, llego tarde, falto al trabajo y siento que me voy a desmayar cada vez que tengo que hablar en público. Creo que voy a perder el empleo y no sé qué hacer.»
  • Inicio y evolución: síntomas presentes desde la adolescencia (timidez marcada, evitación de exposiciones orales en bachillerato), pero el deterioro funcional se inicia hace 9 meses, coincidiendo con la propuesta de ascenso. En los últimos 3 meses ha faltado al trabajo siete jornadas y ha rechazado dos invitaciones a cenas de equipo.
  • Factores predisponentes: temperamento inhibido en la infancia (timidez observada por la madre desde los 4 años); padre exigente y crítico («siempre encontraba algo mal»); escasa exposición a situaciones sociales durante la adolescencia (familia muy nuclear); creencia central «si me muestro, me juzgan negativamente».
  • Factores precipitantes: oferta de ascenso (estresor específico) que activa las creencias latentes sobre exposición y juicio social. Coincide con la mudanza a un piso propio (pérdida de la rutina de compañeros de piso que ejercían de soporte social).
  • Factores mantenedores: evitación sistemática (no acudir a reuniones, no responder a llamadas), conductas de seguridad (preparar excesivamente cada mensaje, ensayar mentalmente cada frase), rumiación postevento («todos pensaron que era ridícula») y reforzamiento negativo del alivio inmediato al evitar.
  • Tratamientos anteriores: ninguno psicológico. Su médico de atención primaria le prescribió lorazepam 1 mg «si lo necesita», que toma de forma puntual antes de reuniones.
  • Hipótesis diagnóstica DSM-5: trastorno de ansiedad social (F40.10, 300.23), criterios A–H, con afectación funcional moderada-grave (área laboral y social).
  • Diagnóstico diferencial: agorafobia (descartada: la evitación se restringe a situaciones de evaluación social), trastorno de pánico (descartado: los episodios son situacionalmente desencadenados, no espontáneos), trastorno depresivo mayor (descartado: el ánimo bajo es secundario al deterioro funcional, no autónomo).

Análisis funcional descriptivo (tabla A-C-C completa)

ANTECEDENTESCONDUCTAS / RESPUESTASCONSECUENCIAS A CORTO PLAZOCONSECUENCIAS A LARGO PLAZO
Ambientales: convocatoria de una reunión de equipo el día anterior por correo. Cognitivos: creencia activa «no voy a saber qué decir, harán el ridículo de mí». Somáticos: insomnio anticipatorio la noche previa.Cognitivas: rumiación («todo el mundo me va a observar», «se me va a notar que tiemblo»), atención autofocalizada en sensaciones internas. Fisiológicas: taquicardia, sudoración, temblor de manos, sensación de mareo. Emocionales: ansiedad intensa, vergüenza anticipada. Motoras: llamar al jefe alegando indisposición, quedarse en casa, no responder al móvil durante la mañana.Ambientales: ausencia en la reunión. Cognitivas: alivio inmediato («menos mal que no fui»). Somáticas: descenso rápido de la activación fisiológica. Afectivas: ansiedad → calma. Relacionales: ausencia de feedback negativo inmediato (refuerzo negativo del evitar).Personales: deterioro de la autoestima («soy incapaz»), aumento progresivo de la ansiedad anticipatoria. Familiares: aislamiento, conflicto con la madre que le insiste en «espabilar». Sociales: pérdida de dos amistades por declinar reiteradamente. Laborales: pérdida del ascenso, advertencia formal del jefe, riesgo de despido.

Fase inferencial — modelo psicopatológico

  • VD: trastorno de ansiedad social (síntomas fisiológicos + cognitivos + evitación).
  • VI de predisposición: temperamento inhibido + estilo educativo crítico + déficit de habilidades sociales por escasa exposición.
  • VI de adquisición: experiencias tempranas de evaluación negativa (padre, escuela) que consolidan el esquema «soy juzgada».
  • VI de mantenimiento: reforzamiento negativo de la evitación (la conducta evitativa se refuerza por la reducción de ansiedad), conductas de seguridad que impiden la desconfirmación de las creencias y rumiación postevento que recodifica los pocos contactos sociales como fracasos.

Se cumplen las cuatro condiciones causales de Haynes y O'Brien (2000): la evitación covaría con la ansiedad anticipatoria, la precede temporalmente cada episodio, existe un mecanismo lógico (refuerzo negativo + falta de evidencia desconfirmatoria) y se han descartado explicaciones alternativas (agorafobia, pánico, depresión primaria).

Fase de tratamiento — plan de intervención

Motivación para el cambio: Marta se sitúa en la fase de contemplación del modelo de Prochaska y DiClemente (1992) — reconoce el problema pero no ha iniciado cambios; primer objetivo: movilizarla a la fase de acción.

Objetivos terapéuticos:

  1. General: reducir la evitación y restaurar el funcionamiento laboral y social.
  2. Específicos:
    • Psicoeducación sobre el modelo cognitivo-conductual de la ansiedad social.
    • Identificación y reestructuración cognitiva de las creencias («todos me observan», «se me notará el temblor»).
    • Eliminación progresiva de las conductas de seguridad.
    • Exposición jerárquica en vivo a situaciones sociales temidas (jerarquía de 10 ítems, de saludar a una compañera hasta liderar una reunión de proyecto).
    • Entrenamiento en habilidades sociales (conversación, asertividad, presentación oral).
    • Prevención de recaídas y plan de mantenimiento.

Encuadre: 16 sesiones individuales, semanales, de 50 minutos, en consulta presencial; revisión y seguimiento a los 3 y 6 meses tras el alta.

Metodología: sesiones individuales con apoyo de autorregistros entre sesiones; en las sesiones 9 a 13 se incorporan ensayos conductuales con coterapeuta como interlocutor entrenado.

Recursos: humanos (terapeuta + coterapeuta para ensayos), materiales (registros de pensamientos, jerarquía de exposición, escala SUDS), económicos (presupuesto orientativo 1.200 €).

Fase de evaluación de resultados

  • Pretratamiento, intermedio (sesión 8) y postratamiento: aplicación del cuestionario LSAS (Liebowitz Social Anxiety Scale) y del BAI (Beck Anxiety Inventory).
  • Continua: autorregistro semanal de exposiciones realizadas y SUDS asociado.
  • Criterio de eficacia: descenso ≥ 50 % en LSAS y remisión de la evitación de las situaciones laborales clave.
  • Criterio de efectividad: reincorporación plena al puesto, aceptación de responsabilidades de mayor exposición, recuperación de la red social.
  • Seguimiento: 3 y 6 meses para evaluar mantenimiento y detectar recaídas.

Referencias

Footnotes

  1. Graña, J. L. (2008). Formulación de casos en psicología clínica. En J. L. Graña et al. (Coords.), Manual docente de Psicología Clínica, Legal y Forense (pp. 539-556). Universidad Complutense de Madrid.