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Técnicas de intervención cognitivas

Conceptualización

Las técnicas de intervención cognitivas constituyen el núcleo de la revolución cognitiva en psicoterapia que tuvo lugar entre las décadas de 1960 y 1970. Asumen un principio fundamental: no son los acontecimientos en sí los que generan malestar, sino la interpretación que la persona hace de ellos. La intervención cognitiva busca, por tanto, identificar y modificar los pensamientos, creencias y esquemas disfuncionales que mantienen los trastornos emocionales y conductuales.

Dos modelos pioneros articulan este tema: la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) de Albert Ellis (1913-2007), psicólogo estadounidense creador y precursor del enfoque cognitivo en psicoterapia, y la Terapia Cognitiva (TC) de Aaron T. Beck (1921-2021), psiquiatra estadounidense cuyo manual Terapia cognitiva de la depresión (Beck et al., 1979) sigue siendo el manual estándar del área. Ambos modelos comparten el supuesto cognitivo básico, pero difieren en énfasis, procedimientos y estilo terapéutico.

Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) de Ellis

Desarrollada por Ellis en 1958, la TREC fue pionera de las terapias de reestructuración cognitiva.

Supuesto básico

Los individuos tienen ideas irracionales y filosofías de vida que mantienen dogmáticamente y que les producen perturbaciones emocionales, cognitivas y conductuales —la base de los trastornos psicológicos—. Para Ellis, las creencias irracionales, los sentimientos inadecuados y las conductas autoderrotistas se influyen y causan mutuamente.

Objetivos fundamentales

  • Identificar y reemplazar los pensamientos irracionales por otros racionales.
  • Aumentar la autoaceptación y la tolerancia a la frustración.
  • Énfasis en el cambio de filosofía del paciente (diferencia básica respecto al resto de terapias cognitivas).

Del objetivo general se derivan tres submetas: pensar de manera racional → sentir de un modo más adecuado → alcanzar las metas propuestas.

Conceptos básicos

  • Pensamientos o creencias racionales: cogniciones evaluativas de carácter preferencial expresadas en forma de deseo, gusto, agrado o desagrado (denominadas «cogniciones cálidas» por Ellis). Son relativistas y condicionales, sustentadas en un pensamiento científico o hipotético-deductivo.
  • Creencias irracionales: cogniciones evaluativas de carácter absolutista y dogmático, expresadas en forma rígida («debería de» o «tengo que»). Denominadas «cogniciones calientes».
  • Sentimientos negativos adecuados: emociones que se producen cuando los deseos humanos son bloqueados pero que ayudan a reducir los obstáculos.
  • Sentimientos negativos/positivos inadecuados: emociones que interfieren en la consecución de metas.
  • Conductas inadecuadas o autoderrotistas: acciones que interfieren innecesariamente en la vida y en la felicidad, especialmente en las metas a corto y largo plazo.
Filosofía racionalFilosofía irracional
Pensamientos flexibles, racionales y lógicos. Probabilísticos o preferenciales (deseos, gustos). Hipotético-deductivos y pragmáticosPensamientos dogmáticos e ilógicos, anti-empíricos y poco funcionales. Absolutistas e imperativos: «debo», «tengo»
Sentimientos negativos adecuados y orientados a deseos o metas: pena, lamentos, malestar, frustraciónSentimientos inadecuados e intensos: agresividad, ansiedad, desesperación, ira
Sentimientos positivos al alcanzar metas (amor, curiosidad, placer)Sentimientos inadecuados: grandiosidad, paranoia, euforia maniaca
Conductas encaminadas a la consecución de metas; permiten afrontar dificultadesConductas compulsivas, adictivas, estereotipadas, retraimiento, fobia, procrastinación

La teoría A-B-C

El esquema central de la TREC es:

A (Acontecimiento activador externo o interno) → B (Beliefs, creencias irracionales) → C (Consecuencias)

Los acontecimientos activadores (As) eran inicialmente conceptualizados como hechos externos, pero actualmente se acepta que también pueden ser pensamientos, sentimientos o conductas relacionadas con dichos acontecimientos, e incluso recuerdos.

Las As no causan directamente las Cs; las Bs actúan como mediadores. El manejo ineficaz de los As tiene que ver con las creencias (Bs) que la persona mantiene sobre ellos. Estas influyen en las consecuencias (Cs) cognitivas, emocionales y conductuales.

Dos tipos de perturbación emocional

  • Ansiedad del yo: el individuo se condena por no satisfacer las peticiones que se impone a sí mismo, a los otros y al mundo. Asociada al perfeccionismo o «miedo al fracaso». Creencia irracional de incompetencia o descalificación personal. La alternativa racional es la autoaceptación y aceptar que se puede fallar.
  • Ansiedad perturbadora/situacional: no se satisfacen las peticiones dogmáticas sobre el bienestar y las condiciones de vida cómoda. Asociada a la no aceptación del malestar. La alternativa es la tolerancia a la frustración.

Tres tipos de demandas o exigencias

Las creencias irracionales se agrupan en:

  1. Exigencias sobre sí mismo («tengo que…») → sentimientos de no valer nada, depresión, ansiedad, culpa o vergüenza.
  2. Exigencias sobre los otros («los demás deben…») → sentimientos de ira o conductas pasivo-agresivas.
  3. Exigencias sobre las condiciones de vida («las condiciones de mi vida tienen que ser…») → sentimientos de lástima por uno mismo o problemas de autodisciplina.

Cuatro formas comunes de pensamiento irracional

  1. Catastrofismo, tremendismo o dramatización: tendencia a resaltar solo lo negativo o exagerar la gravedad de la situación.
  2. Baja tolerancia a la frustración o «no poder soportarlo»: tendencia a exagerar lo insoportable de una situación o minimizar la capacidad de afrontarla.
  3. Depreciación, inutilidad o condena global: condenarse o condenar a los demás o a la vida en general.
  4. Otras: sobregeneralización, pensamiento todo o nada, saltar a conclusiones, adivinar el porvenir, descalificar lo positivo, centrarse en lo negativo, razonamiento emocional, perfeccionismo.

Dos niveles de evaluaciones cognitivas

  • Distorsiones de pensamiento: inferencias o interpretaciones de la situación o estímulo interno (A). Ejemplo: «me voy a poner muy nerviosa y no voy a poder quedarme en la situación».
  • Creencias irracionales: valoración de la inferencia y de la situación de carácter absoluto. Ejemplo: «necesito tener el afecto de la gente para ser feliz».

Los elementos A-B-C están interrelacionados: las perturbaciones emocionales (Cs) creadas por las creencias irracionales (Bs) acerca de los As se convierten a su vez en acontecimientos activadores capaces de generar una perturbación emocional secundaria (los que se ponen más ansiosos por estar ansiosos). Las consecuencias C (nerviosismo y evitación) pueden suponer un A' que genere perturbaciones C' (angustia y depresión) debido a creencias irracionales sobre C («solo un estúpido puede ponerse tan nervioso como yo»).

Procedimiento terapéutico

El procedimiento fundamental de la TREC es el debate racional emotivo. El esquema completo se expresa como A-B-C-D-E-F:

A (acontecimiento) — B (creencia) — C (consecuencias) — D (debate de creencias irracionales) — E (nuevas creencias racionales) — F (consecuencias de las nuevas creencias)

Fases del proceso

  1. Evaluación de los problemas y explicación del esquema A-B-C: análisis según el modelo de los problemas externos (A) e internos primarios (C) y secundarios (C').
  2. Detección de ideas irracionales (B): búsqueda de las afirmaciones imperativas y exigentes a través del diálogo, autorregistros, listados de creencias o cuestionarios.
  3. Debate, distinción y difusión de las creencias irracionales (D): refutación lógica, empírica y pragmática (funcional). Enfoque didáctico vs. socrático. Autorregistros de debate.
  4. Consecución y fortalecimiento de una nueva filosofía (E).
  5. Consecuencias emotivas y conductuales nuevas (F).

Orden de intervención

  1. Primero se trabaja con los problemas secundarios (Cs'): problemas generados ante la percepción de los síntomas.
  2. Luego los primarios (Cs), trabajándose sobre las creencias irracionales (Bs) que los mantienen.
  3. Cuando los problemas emotivo-conductuales estén resueltos, la terapia se centra en los problemas ambientales o externos (As).

Tres niveles de insight

  1. Que el sujeto tome conciencia de que su trastorno deriva de B (irracional) y no directamente de A.
  2. Que el sujeto tome conciencia de cómo él mismo, por auto-adoctrinamiento o auto-refuerzo, mantiene la creencia irracional y, por tanto, su perturbación emocional.
  3. Que el sujeto trabaje activamente la sustitución de las creencias irracionales por creencias racionales mediante tareas inter-sesiones de tipo conductual, cognitivo y emocional.

Estilo terapéutico

  • Activo y directivo: especialmente con pacientes que muestran gran resistencia o alto grado de trastorno emocional.
  • Verbalmente muy activo, promoviendo la participación del cliente.
  • Didáctico (educativo).
  • Saber promover cambios en la filosofía de vida.
  • No fomentar la catarsis (sus efectos terapéuticos se consideran muy limitados).
  • Flexible: variaciones en función del cliente, del terapeuta y de su interacción.
  • Relación con el cliente: aceptación incondicional, empatía, respeto y autenticidad, con posibilidad de mostrar un estilo terapéutico informal.

Evidencia empírica

  • Eficacia y efectividad tanto individual como grupal (por ejemplo, maratones racional-emotivos).
  • Eficaz en depresión, TOC, ansiedad, disfunciones sexuales, problemas de pareja y familiares, impulsividad, agresividad, toxicomanías.
  • Aplicaciones en el área educativa, laboral, deportiva y en cuestiones de género (Grupos TREC para mujeres).
  • TREC más eficaz que el placebo e igual que la DS y los tratamientos combinados; equivalente a la Terapia Cognitiva, la terapia conductual o el tratamiento farmacológico en depresión, TOC y ansiedad social, pero menos efectiva en agorafobia que la exposición en vivo.
  • Menos estudios de eficacia que la Terapia Cognitiva de Beck.
  • Responde mejor en sujetos con mayor inteligencia, cognitivamente complejos, que valoren el método científico. Responde peor en quienes muestran grandiosidad, ira grave y frecuente, baja tolerancia a la frustración, conductas aversivas para los demás y trastornos de personalidad.

Terapia Cognitiva (TC) de Beck

Aaron T. Beck fue el creador de la Terapia Cognitiva, cuyos orígenes se remontan a 1956. El manual estándar del área fue Terapia cognitiva de la depresión (Beck, Rush, Shaw y Emery, 1979). Beck evolucionó desde el psicoanálisis hasta posturas cognitivo-conductuales, motivado por la insatisfacción con las explicaciones psicoanalíticas sobre la depresión.

Supuestos básicos

La TC pretende reducir el malestar emocional y las conductas contraproducentes mediante la identificación y modificación de las cogniciones disfuncionales de las que aquellas dependen. Beck planteó la existencia de un procesamiento distorsionado de la realidad responsable de una visión negativa de sí mismo, el mundo y el futuro: la célebre triada cognitiva.

La TC de Beck comparte elementos con la TREC de Ellis pero se diferencia en tres aspectos clave:

  • Análisis más detallado de los estilos cognitivos distorsionados y de los errores o distorsiones cognitivas más típicos.
  • Mayor énfasis en el contraste empírico (pruebas de realidad) frente al debate dialéctico o racional (elemento principal de la TREC).
  • Mayor estructuración de la terapia (distribución y planificación de cada una de las sesiones).

Presupuestos teóricos

  • El modo en que las personas estructuran cognitivamente sus experiencias ejerce una influencia fundamental en cómo se sienten, actúan y en las reacciones físicas que experimentan.
  • Las cogniciones pueden identificarse a través de métodos como preguntas, cuestionarios y autorregistros (conscientes y preconscientes).
  • Es posible modificar las cogniciones, lo cual puede emplearse para lograr cambios terapéuticos.

Modelo de vulnerabilidad-estrés para la depresión

La TC se integra dentro de las teorías del procesamiento de la información (PI). El punto de partida de Beck es la existencia, en los trastornos depresivos, de una distorsión o sesgo sistemático en el procesamiento de la información que implica una valoración de pérdida (o privación) y una sobrevaloración de los acontecimientos estresantes, que concluyen en la triada cognitiva de la depresión y son fruto de la activación de esquemas latentes.

Este procesamiento cognitivo distorsionado conduce al resto de síntomas afectivos, conductuales, motivacionales y fisiológicos, pero para Beck la depresión puede ser resultado de muchos otros factores: genéticos, evolutivos, hormonales, físicos y psicológicos.

Su modelo recibe también el nombre de teoría de diátesis-estrés (por la articulación de causas proximales y distales):

Causas distales

  • Creencias disfuncionales almacenadas sobre el significado de determinadas experiencias (de pérdida): esquemas depresógenos sociotrópicos (dependencia social) o autónomos (logro/autodeterminación).
  • Ocurrencia de un estresor similar a experiencias de pérdida.
  • Valoración excesiva de la importancia del estresor y activación de esquemas latentes.

Causas proximales

  • Activación de sesgos sistemáticos y contenidos cognitivos que concluyen en la triada cognitiva de la depresión (factor causal más próximo): visión negativa sobre uno mismo, el mundo y el futuro.

Síntomas depresivos

A nivel motivacional, afectivo, conductual y cognitivo. Contribuyen a mantener las cogniciones.

Esquemas       Sesgos          Triada         Síntomas
depresógenos → cognitivos → cognitiva → depresivos
↑ ↑ │
│ Suceso vital │
│ estresante │
└──────────────────────────────────────────────┘

Tres factores etiológicos

En muchos casos de depresión no endógena, la etiología se relaciona con la interacción de tres factores:

  • Presencia de actitudes o creencias disfuncionales (esquemas) acerca del significado de determinado tipo de experiencias.
  • Una excesiva valoración de la importancia de estas experiencias que resulta de la estructura de personalidad del sujeto.
  • La existencia de un estresor específico.

Esquemas

Los esquemas son patrones cognitivos estables mediante los cuales conceptualizamos nuestra experiencia. Son representaciones organizadas de la experiencia anterior y guían el procesamiento de la información.

Cualidades estructurales de los esquemas (Méndez)

  • Amplitud: rango de aplicación en diferentes ámbitos (reducidos/discretos vs. amplios).
  • Flexibilidad: grado de resistencia a modificarlos.
  • Densidad: capacidad para relegar a un segundo plano otros esquemas competitivos; influencia relativa a la organización cognitiva.
  • Valencia: grado en el cual está activado un esquema. Pueden estar latentes (eje I) o hipervalentes/hiperactivados (eje II, como en los trastornos de personalidad, permanentemente activados con independencia de los factores ambientales).

Características de los esquemas depresógenos

  • Contienen reglas, creencias o actitudes estables acerca de uno mismo y del mundo poco realistas.
  • Establecen contingencias inflexibles para la determinación de la autovalía.
  • Generalmente conectados con experiencias tempranas en la infancia.
  • Mantienen una estructura rígida, impermeable y concreta.

La activación de los esquemas requiere la presencia de un suceso estresante similar a los que originaron su formación durante la socialización. Pueden permanecer latentes durante años y constituyen el factor de vulnerabilidad cognitiva o diátesis de la depresión.

Dos dimensiones básicas de los esquemas depresógenos

  • Autonomía: actitudes que priman la independencia, la libertad de acción, la vida privada y la autodeterminación.
  • Sociotropía: actitudes y creencias que otorgan excesiva importancia a las relaciones sociales y alta dependencia social en la determinación de la propia valía.

Contenido de las cogniciones

Pensamientos automáticos

Son autoverbalizaciones o imágenes (mensajes) específicos que surgen ante acontecimientos externos o eventos internos. Sus características:

  • Creídos a pesar de ser irracionales y no basarse en la evidencia (parecen plausibles).
  • Espontáneos, involuntarios, difíciles de controlar, de aparición repetitiva e inintencionada.
  • Generan visión en túnel: las personas deprimidas se obsesionan con las pérdidas, las ansiosas con las amenazas, etc.
  • Forman espirales o círculos viciosos: los pensamientos automáticos, producto del procesamiento distorsionado, confirman y reafirman a su vez los esquemas depresógenos, responsables de la distorsión cognitiva.
Pensamientos Automáticos Negativos (PAN)

Subtipo característico de la triada cognitiva: ideas o imágenes estereotipadas, repetitivas e inintencionadas. Aparecen como reflejos (sin razonamiento previo), son irracionales e inadecuados, parecen plausibles y se aceptan como válidos, y son involuntarios.

Supuestos o reglas

Creencias condicionales expresadas como proposiciones del tipo «si… entonces». También se manifiestan como normas («debo…», «tengo que…») y actitudes («detesto…», «no comparto…»).

Creencias nucleares

Creencias incondicionales, duraderas y globales sobre uno mismo, los otros y el mundo. Representan el nivel cognitivo más profundo.

Supuestos + creencias nucleares = esquemas

Los supuestos y las creencias nucleares conforman los esquemas cognitivos. Influyen de modo fundamental en la información que la persona atiende, percibe e interpreta. Provienen en gran medida de experiencias previas de aprendizaje tempranas y pueden permanecer latentes hasta ser activados por un evento significativo.

Distorsiones cognitivas comunes

Las distorsiones cognitivas son errores sistemáticos en el procesamiento de la información que favorecen la percepción y el recuerdo de estímulos congruentes con los esquemas, manteniendo las conexiones a pesar de las evidencias en contra (mantienen la validez de la triada cognitiva). Beck describe las distorsiones del pensamiento típicas que median entre los acontecimientos y las respuestas emocionales:

DistorsiónExplicación
Inferencia arbitrariaConclusión sin evidencia empírica o con evidencia contraria. Incluye dos subtipos: adivinación del futuro (anticipación sin evidencia) y lectura de la mente (creer que se sabe lo que el otro piensa).
Abstracción selectivaValoración de un hecho a partir de un solo detalle, ignorando el contexto y otra información más relevante.
Generalización excesivaConclusión extraída de uno o varios hechos aislados utilizada como regla general para situaciones relacionadas y no relacionadas.
Magnificación y minimizaciónIncrementar la magnitud de los sucesos negativos y minimizar la de los positivos.
PersonalizaciónAtribuirse a uno mismo sucesos externos sin base suficiente.
Pensamiento absolutista (dicotómico)Categorizar las experiencias en polos opuestos extremos (blanco/negro, malo/bueno), sin matices, adscribiéndose las categorías negativas.
Evaluaciones incorrectasEvaluaciones desajustadas a la realidad en relación con situaciones de peligro, daño, etc.
Actitudes disfuncionalesCreencias sobre los prerrequisitos para una verdadera felicidad (placer vs. dolor).
Olvidar lo positivoRechazo o descalificación de las experiencias, rasgos o atributos positivos.
Razonamiento emocionalGuiar las creencias sobre la realidad en función de las emociones negativas sentidas.
Enunciados «debo»Aplicar de forma rígida las reglas sobre las propias obligaciones y las de los demás.
EtiquetadoUtilización de etiquetas para describir conductas.
Culpabilización inapropiadaValoración a posteriori de un acontecimiento para establecer lo que uno debería haber hecho.

Procedimiento terapéutico de la TC

Objetivos principales

  • Eliminar los síntomas depresivos y prevenir recaídas a través de la modificación de actitudes disfuncionales y pensamientos automáticos ante problemas concretos.
  • Identificar las cogniciones desadaptativas → formularlas como hipótesis → contrastarlas empíricamente con la realidad (mediante técnicas cognitivas y conductuales).
  • Una vez superados los síntomas depresivos, se trabajarán los esquemas básicos que predisponen a la depresión.

Estilo del terapeuta

  • Empático, aceptación incondicional, genuino y honesto.
  • Estilo socrático: la relación se basa en el «empirismo colaborador» (el terapeuta y el paciente trabajan como coinvestigadores que examinan las pruebas a favor o en contra de las cogniciones del paciente).

Duración

Generalmente 12-15 sesiones, máximo 20 a lo largo de 12 semanas. Dos sesiones de 50 minutos por semana hasta que el paciente esté preparado para una única sesión semanal. En casos de depresión grave puede ser necesario iniciar con intervención conductual o farmacológica para aliviar el estado de ánimo y aumentar la accesibilidad y motivación antes de introducir estrategias cognitivas.

Fases de la terapia

FaseContenido
Inicial: evaluación, conceptualización y justificaciónEstablecer una buena relación terapéutica. Evaluar las características de la depresión y sus factores. Compartir el modelo explicativo y acordar metas específicas. Explicar y justificar la terapia.
Intermedia: activación conductual y cuestionamiento de cogniciones1) Planificación de actividades (registrar, programar para aumentar nivel/satisfacción/logro, descomponer en pasos). 2) Cuestionamiento de pensamientos automáticos (registrar situaciones, emociones y PAN; cuestionar pruebas a favor/en contra, interpretaciones alternativas, utilidad; experimentos). 3) Cuestionamiento de supuestos y creencias (flecha descendente, cuestionamiento verbal y conductual).
Final: prevención de recaídasRevisar lo aprendido y la necesidad de seguir practicando. Señalar posibles contratiempos. Identificar situaciones de alto riesgo y los primeros síntomas. Elaborar una lista de estrategias útiles.

Fases según Méndez

  1. Educativa (modelo teórico).
  2. Entrenamiento (observación y registro de PAN).
  3. Aplicación, 1.ª fase: pruebas de realidad.
  4. Aplicación, 2.ª fase: detección y modificación de esquemas.

Estructura básica de las sesiones

  1. Revisión de autoinformes que el cliente ha contestado en casa o justo antes de la sesión.
  2. Breve revisión de la sesión anterior.
  3. Fijación del orden del día: terapeuta y paciente acuerdan qué se va a hacer y en qué orden.
  4. Revisión de las actividades entre sesiones: con la ayuda de los autorregistros, ver cómo han ido las tareas, lo aprendido y los obstáculos.
  5. Tema(s) principal(es) del día: uno o dos temas previamente acordados (discusión de pensamientos negativos, contratiempos, resolución de problemas concretos…).
  6. Acuerdo sobre nuevas actividades entre sesiones, claramente descritas y justificadas.
  7. Resumen y retroalimentación del paciente.

Reestructuración cognitiva

El procedimiento central de la TC es la reestructuración cognitiva, que se desarrolla en sesiones estructuradas y altamente colaborativas:

  1. Psicoeducación sobre el modelo cognitivo y la relación entre pensamientos, emociones y conducta.
  2. Identificación de los pensamientos automáticos mediante el Registro Diario de Pensamientos Disfuncionales (DRDP).
  3. Evaluación de los pensamientos mediante el diálogo socrático: preguntar al paciente por la evidencia a favor y en contra, las interpretaciones alternativas, la utilidad del pensamiento y sus implicaciones.
  4. Diseño de experimentos conductuales o pruebas de realidad para someter los pensamientos a contraste empírico.
  5. Identificación de creencias intermedias y esquemas nucleares mediante técnicas como la flecha descendente (descenso vertical).
  6. Modificación de los esquemas mediante el trabajo cognitivo, emocional y conductual sostenido en el tiempo.

Autorregistro de pensamientos disfuncionales (DRDP)

Encabezado típico del autorregistro de Beck:

FechaSituaciónEmoción/esPensamientos automáticosPensamientos alternativosResultado
¿Qué ha pasado? ¿Qué estaba haciendo, pensando o imaginando?¿Qué ha sentido (tristeza, ansiedad, rabia…)? ¿Cuán intensa ha sido cada emoción (0-100)?¿Qué pensamientos ha tenido antes de la emoción? ¿Cuánto ha creído en cada uno (0-100%)?¿Cuáles son sus pensamientos alternativos a los automáticos? ¿Cuánto cree en cada uno (0-100%)?¿Cuánto cree ahora en sus pensamientos automáticos (0-100%)? ¿Cómo se siente ahora (0-100)? ¿Qué puede hacer ahora?

Técnicas de la TC de Beck

Las técnicas se agrupan en tres grandes bloques (véase anexo 2 del manual):

Técnicas conductuales

  • Asignación de tareas graduadas.
  • Programación de actividades.
  • Programación de actividades placenteras.
  • Programación de actividades de dominio/placer.
  • Ensayo cognitivo.
  • Descentramiento (ansiedad social).
  • Contrastar pensamientos catastróficos (entrenamiento en asertividad y role-playing).

Técnicas emotivas

  • Inducción de autocompasión.
  • Inducción de cólera controlada.
  • Distracción externa.
  • Hablar de forma limitada de los sentimientos.
  • Evitar verbalizaciones internas catastrofistas.
  • Análisis de responsabilidad.

Técnicas cognitivas

  • Registro de PAN.
  • Técnica de las 3 columnas (errores cognitivos).
  • Técnica de las 4 preguntas.
  • Descenso vertical o flecha descendente.
  • Pruebas de realidad.
  • Registros de expectativas.
  • Reatribución.
  • Técnica de las 2 columnas (interpretaciones alternativas).
  • Búsqueda de soluciones alternativas (a problemas reales sin solucionar).
  • Cuestionar la evidencia (reestructuración cognitiva).

Aplicaciones y evidencia empírica

  • TC igual de eficaz que la TCC y la T. de conducta.
  • En trastorno depresivo mayor y trastornos de ansiedad, la TC es igual de eficaz que el tratamiento farmacológico a corto plazo, pero a largo plazo (seguimiento a 1 año) las tasas de recaída son menores con TC.
  • Eficaz en: trastornos de ansiedad, depresión mayor, trastorno bipolar (combinada con fármacos), trastornos de alimentación, somatomorfos (somatización, dolor, hipocondría, ansiedad por enfermedad, dismórfico corporal), abuso de sustancias, juego patológico, algunos trastornos de personalidad (p. ej., límite), trastorno negativista desafiante, insomnio, ira, agresión sexual, disfunción eréctil, conflictos de pareja y problemas de salud (dolor, síndrome de intestino irritable, síndrome de fatiga crónica).
  • Tratamiento prometedor para trastornos disociativos, intentos de suicidio, fibromialgia, acúfenos, esquizofrenia y trastorno por déficit de atención (los dos últimos en combinación con fármacos).

La TC de Beck es el tratamiento de elección, con eficacia bien establecida, para la depresión mayor, los trastornos de ansiedad y, en sus desarrollos posteriores (Beck, Wright, Newman y Liese), para los trastornos por uso de sustancias, los trastornos de personalidad y, más recientemente, los trastornos psicóticos.

Referencias