Técnicas de modelado
Conceptualización
Las técnicas de modelado parten de los principios teóricos del aprendizaje observacional o vicario desarrollados por Albert Bandura (1925-2021), psicólogo canadiense que formuló la teoría del aprendizaje social y la teoría de la autoeficacia, cuya influencia en la transición de la Terapia de Conducta hacia posiciones más cognitivas fue determinante.
El supuesto fundamental del aprendizaje vicario es que una gran cantidad de conductas se aprenden, mantienen y extinguen mediante la observación, aunque el observador no haya dado respuesta imitativa alguna en el momento y, por tanto, no haya sido reforzado por ello. El aprendizaje vicario sostiene que el observador puede aprender tanto conductas operantes como respondientes, y que cuando aprende la conducta de un modelo también aprende sus consecuencias.
Bandura define el refuerzo vicario como un cambio en la conducta de los observadores que está en función de la observación de las consecuencias que acompañan la ejecución ajena. Las técnicas de modelado constituyen el procedimiento sistemático de aplicación clínica de este principio.
Fundamentos teóricos
Marco conceptual
Previamente a Bandura, la relevancia de la imitación había sido destacada por Miller y Dollard (1941)1, que consideraron la imitación como un caso especial de condicionamiento instrumental: el modelo actuaría como un estímulo discriminativo cuya conducta produce un indicio al que el observador responde imitando.
Hacia los años sesenta, los trabajos encabezados por Bandura confluyen en la denominada teoría del aprendizaje social, según la cual el aprendizaje no se produce únicamente por experiencia directa, sino que la observación de otras personas y la información recibida por símbolos verbales o visuales constituyen variables críticas. La obra clave que sienta las bases para operativizar la técnica de modelado es Principles of Behavior Modification de Bandura (1969)2, cuya premisa fundamental sostiene que todo comportamiento susceptible de adquirirse por experiencia directa también puede aprenderse o modificarse por observación.
Bandura señala que la conducta no solo está controlada por las consecuencias ambientales directas o vicarias, sino también, y de modo más importante, por representaciones simbólicas de los sucesos externos —concepto que designa como mediación simbólica—. El aprendizaje vicario no requiere necesariamente exposición directa a un modelo, también puede ocurrir a través de la comunicación por medios simbólicos, como la imaginación o la transmisión oral o escrita.
Bandura (1977)3 fue ampliando su modelo hacia posiciones más cognitivas, enfatizando el papel modulador de los procesos cognitivos intermedios entre las variables antecedentes o consecuentes y la conducta emitida o aprendida. Estos procesos cognitivos son los que, en última instancia, determinan cómo los estímulos externos se atenderán, percibirán, codificarán, organizarán, procesarán y recuperarán a la hora de realizar una conducta.
El sujeto no precisa realizar una conducta para aprenderla. Es suficiente observar cómo otros la realizan para aprenderla (Bandura, 1969). El observador, tras la exposición al modelo, puede adquirir nuevos comportamientos, desinhibir o inhibir conductas ya existentes en su repertorio o facilitar su ejecución.
Procesos implicados en el aprendizaje observacional
Según Bandura (1980, 1988), en el aprendizaje observacional están implicados cuatro procesos básicos:
| Proceso | Descripción | Factores que influyen |
|---|---|---|
| Atención | Concentración en el modelo y observación discriminativa. Para que se produzca el aprendizaje vicario es necesario que el observador atienda los aspectos relevantes de la conducta del modelo | Saliencia, valencia afectiva, complejidad, prevalencia, valor funcional, relevancia para el observador |
| Retención | Codificación simbólica de la información relevante (representación verbal y mediante imágenes) para su adquisición y posterior ejecución | Codificación simbólica, observación cognitiva, práctica cognitiva, práctica conductual |
| Reproducción | Capacidad del observador para ejecutar la conducta: requiere habilidades o repertorios básicos de conducta (RBC) y feedback externo de cómo va realizando la conducta modelada | Representación cognitiva, observación de la actuación, feedback, reproducción de las reglas |
| Motivación e incentivo | Para que el aprendizaje se lleve a cabo y se reproduzcan y mantengan las conductas, es necesario que sigan unas consecuencias: refuerzo directo o vicario, autorrefuerzo o extinción | Refuerzos directos, refuerzos vicarios, autorrefuerzo |
Funciones del modelado
El modelado cumple distintas funciones en la implantación y desarrollo del comportamiento. Las cinco más importantes son:
- Aprender nuevas conductas o habilidades.
- Promover e inhibir la realización de conductas en función de las consecuencias para el modelo:
- Efecto inhibitorio: ausencia de consecuencias positivas o presencia de consecuencias negativas tras la conducta del modelo.
- Efecto desinhibitorio: ausencia de consecuencias negativas o presencia de resultados positivos (por ejemplo, extinción vicaria del miedo en las fobias).
- Incitar a llevar a cabo conductas del repertorio del observador (facilitar respuestas ya existentes).
- Incrementar la estimulación ambiental: dirigir la atención hacia estímulos o sucesos concretos que pasarían desapercibidos.
- Modificar la valencia emocional: condicionamiento vicario de respuestas emocionales ante determinados estímulos y aumento del valor reforzante de estímulos.
El efecto desinhibitorio es el mecanismo terapéutico clave en el tratamiento del miedo: cuando el niño observa a un compañero acercarse a un perro y comprobar que no sucede nada aversivo, la respuesta de evitación —que había sido condicionada— se debilita por extinción vicaria.
Factores que influyen en el modelado
Características del modelo
- Similaridad con el observador.
- Valor afectivo para el observador: cuanto mayor sea, mayor es la influencia de la conducta a modelar.
- Prestigio: suele ser más efectivo que el modelo genere cierta admiración o un mayor estatus.
- Eficacia al realizar la conducta, pero no tan excesiva que al observador le resulte difícil alcanzar ese nivel de competencia.
Características del observador
- Capacidades cognitivas y atencionales no deterioradas.
- Nivel de ansiedad que no interfiera con la atención y la retención.
- Nivel de competencia y habilidades suficiente que permita iniciar o incrementar la conducta a aprender o imitar.
Fases del modelado
El procedimiento de modelado se articula en tres fases:
- Exposición y observación: observación de la conducta del modelo.
- Adquisición: asegurarse de que el observador adquiere la misma conducta que el modelo.
- Aceptación / ejecución: el observador pone en marcha la conducta. Spiegler y Guevremont (2010) señalan cuatro tipos de ejecución:
- Imitación específica: el observador lleva a cabo la misma conducta del modelo.
- Imitación general: el observador se comporta de forma similar pero no idéntica al modelo.
- Contra-imitación específica: el observador realiza justo la conducta contraria.
- Contra-imitación general: el observador se comporta diferente al modelo, aunque no necesariamente en la dirección opuesta.
Procedimiento de aplicación
- Instrucciones específicas sobre los aspectos clave que se deben atender.
- Ejecución de la conducta por parte del modelo: verbalizando sus acciones y la anticipación de las consecuencias; realización de componentes sencillos, ritmo lento, exageración de los movimientos clave.
- El paciente ejecuta la conducta: se puede apoyar la ejecución con indicaciones verbales o guías físicas.
- Feedback positivo: claro, corto y concreto, señalando los progresos y el esfuerzo por cambiar.
- Planificación de ensayos entre sesiones.
Tipos de modelado
El modelado se clasifica en función de nueve dimensiones que se combinan entre sí; cualquier intervención concreta puede describirse seleccionando una opción de cada criterio (por ejemplo: «modelado en vivo, participante, individual, único, de afrontamiento, con modelos humanos, positivo, gradual y reforzado»).
Según la presentación del modelo
| Modalidad | Descripción | Ventajas |
|---|---|---|
| En vivo | El modelo realiza la conducta físicamente en presencia del observador. La exposición al objeto temido, actividad o conducta a aprender la lleva a cabo el modelo o modelos en presencia del observador | Mayor interés y permite alterar la secuencia en función de las necesidades. Eficaz en trastornos del comportamiento alimentario en niños |
| Simbólico | El modelado se realiza a través de grabaciones, vídeos, películas, lecturas o personajes de libros y cuentos. Procedimiento muy presente en la sociedad (publicidad, ídolos deportivos, redes sociales) | Mayor control y disponibilidad. Se puede utilizar con más pacientes a la vez. Uno de los procedimientos más empleados en clínica, tanto en sesión como en tareas entre sesiones |
| Encubierto | El sujeto debe imaginar al modelo ejecutando la conducta. No requiere modelo físico ni grabación | Muy fácil de aplicar; útil para preparación de procedimientos médicos e intervenciones quirúrgicas |
Según la conducta del observador
- Activo o participante: el observador ejecuta la conducta en la misma sesión tras observar al modelo, con apoyo verbal o físico.
- Pasivo: el observador atiende y aprende la conducta pero no la reproduce en la sesión.
Según la identidad del modelo
- Modelado propiamente dicho: modelo y observador son personas distintas.
- Automodelado (self-modeling, Dowrick): el observador es su propio modelo. A través de vídeos grabados sobre su nivel de ejecución, el paciente va modificando o practicando patrones de conducta. Especialmente útil en entrenamiento de habilidades sociales y mejora del rendimiento deportivo.
- Modelado de auto-instrucciones (relacionado con Meichenbaum): el modelo verbaliza en voz alta todos los pasos o instrucciones de ayuda mientras ejecuta o se dispone a ejecutar la conducta; el paciente interioriza progresivamente esa guía verbal.
Según la naturaleza del modelo
- Sujetos humanos: el modelo es una persona real o filmada.
- Sujetos no humanos: marionetas, dibujos animados, personajes de cuentos. Especialmente útil con niños pequeños y en intervenciones preventivas.
Según la competencia del modelo
- De maestría (mastery): el modelo dispone desde el primer momento de todas las habilidades y ejecuta la conducta de forma efectiva y sin errores.
- De afrontamiento (coping): el modelo muestra inicialmente recursos similares a los del observador y va desplegando progresivamente las habilidades hasta resolver la situación. Suele ser más eficaz porque facilita la identificación y la sensación de autoeficacia.
Según el grado de dificultad de la conducta
- Conducta objetivo: las conductas sencillas se modelan directamente.
- Conductas intermedias: las conductas complejas se descomponen en otras más sencillas. Existen dos variantes:
- Modelado gradual: exposición a secuencias graduadas de menor a mayor dificultad (típico en fobias).
- Modelado con reproducción reforzada: se proporciona refuerzo tras cada ejecución de la conducta intermedia.
Según la adecuación de la conducta del modelo
- Positivo: el modelo ejecuta la conducta adecuada o deseada.
- Negativo: el modelo ejecuta una conducta inadecuada que se pretende inhibir; útil en prevención (por ejemplo, modelos que muestran las consecuencias negativas del consumo).
- Mixto o contrastado: se modela primero la conducta inadecuada y a continuación la adecuada, facilitando la discriminación entre ambas.
Según el número de modelos
- Simple: se presenta un único modelo.
- Múltiple: se utilizan diversos modelos que ejecutan la misma conducta. Aumenta la variabilidad de respuesta, la probabilidad de identificación con alguno de ellos y la generalización de los aprendizajes.
Según el número de observadores
- Individual: la sesión se realiza con un único observador (típicamente, terapia individual).
- Grupal: el modelado se desarrolla ante un grupo (escuelas, hospitales, programas preventivos).
El modelado participante
El modelado participante merece una mención especial: combina observación del modelo, facilitadores o instigadores verbales y físicos, ensayo de conducta y desensibilización en vivo. Se aplica con frecuencia ante situaciones que provocan ansiedad y se evitan por miedo o por falta de habilidad, especialmente en fobias específicas. Su procedimiento sigue tres pasos:
- Exposición y actuación del modelo.
- Investigación, ensayo de conducta, moldeamiento y desensibilización en vivo con apoyo del modelo o terapeuta.
- Retirada progresiva de los instigadores y práctica de la conducta en otros contextos y con otros modelos para fomentar la generalización.
En estudios comparativos, el modelado participante se ha mostrado superior al modelado en vivo sin ayuda, al modelado filmado y a la propia desensibilización en vivo4. Según algunos autores, esta superioridad puede deberse a que constituye en realidad un paquete de tratamiento con múltiples componentes activos.
Tipologías clásicas complementarias
Otras tipologías citadas históricamente son la distinción entre modelado directo o real y modelado indirecto o simbólico propuesta por Mowrer, así como la clasificación de Kanfer y Phillips según el grado de implicación del compañero (dependencia del compañero, diseño de coaprendizaje, diseño de aprendizaje sin intentos).
Factores que mejoran la adquisición y la ejecución
Los manuales de referencia54 distinguen dos bloques de variables que el clínico debe optimizar: las que mejoran la adquisición (atención y retención) y las que mejoran la ejecución (reproducción y motivación).
Factores que mejoran la adquisición
- Atención: ajustar el nivel de complejidad al observador, exhibir componentes sencillos y previamente entrenados, presentaciones cortas y lentas (se puede exagerar), instrucciones específicas que destaquen la utilidad funcional, reforzar la atención, favorecer la observación activa frente a la pasiva.
- Características del modelo: semejanza (sexo, edad, actitudes), prestigio sin un estatus excesivamente superior, valor afectivo (interacción previa o asociación con refuerzo), eficacia ajustada al nivel del observador o ligeramente superior, modelado múltiple y contrastado.
- Características del observador: habilidades cognitivas de procesamiento y retención, cierto grado de incertidumbre (facilita la imitación), bajo nivel de ansiedad y factores de personalidad adaptativos.
Factores que mejoran la ejecución
- Incentivo y motivación: reforzamiento vicario (con función informativa, motivacional, emotiva y valorativa), extinción vicaria del miedo a responder, y reforzamiento directo —más eficaz que el vicario en el mantenimiento de la conducta a largo plazo—.
- Calidad de la puesta en marcha: disponer de habilidades motoras requisito, ensayo o práctica de la conducta y feedback correctivo con ayudas o guías.
- Generalización: semejanza entre la situación de entrenamiento y el medio natural, variedad de modelos y situaciones de entrenamiento, práctica programada en el medio natural, programación de reforzadores naturales, sobreaprendizaje y tareas para casa.
Ámbitos de aplicación y estudios de resultados
Las técnicas de modelado tienen aplicación bien establecida en:
- Trastornos fóbicos: especialmente fobias específicas en niños (fobia a animales, a la oscuridad, miedo al agua y a las alturas, miedo al tratamiento dental y a intervenciones médicas o quirúrgicas), ansiedad a hablar en público y agorafobia. El modelado participante desarrollado por Bandura es uno de los tratamientos clásicos para fobias en la infancia.
- Entrenamiento en habilidades sociales y asertividad, tanto en población clínica como subclínica.
- Trastornos del comportamiento infantil: control de impulsos, conducta agresiva y conductas disruptivas en el aula.
- Trastornos del espectro autista: instauración de repertorios básicos de conducta y habilidades sociales.
- Educación de habilidades de la vida diaria en discapacidad intelectual y daño cerebral.
- Trastornos del comportamiento alimentario infantil y algunos trastornos de la personalidad.
- Psicología de la salud: mejora de la adherencia a tratamientos médicos, screening para el cáncer de mama, preparación para intervenciones o pruebas médicas, sobrepeso, obesidad y promoción de la actividad física frente al uso de videojuegos en adolescentes.
- Habilidades de autoprotección: prevención de asaltos, violaciones, incendios y otras situaciones de emergencia.
- Entrenamiento profesional: formación de padres, coterapeutas, maestros, educadores, cuidadores y personal de enfermería.
- Contextos educativo, organizacional y deportivo: el modelado ha trascendido el ámbito estrictamente clínico.
Caso clínico 1 — Fobia infantil a los perros
Marta, 7 años, presenta una fobia específica a los perros tras haber sido perseguida por un perro suelto un año antes. Evita parques y cruza la calle al ver cualquier perro, incluso pequeño. Se diseña un programa de modelado participante combinando elementos de exposición y desensibilización:
- Modelado simbólico previo: en consulta, Marta visiona vídeos de niños de su edad jugando con perros tranquilos (modelos de afrontamiento, coping), seguidos de breves comentarios sobre lo que sienten y cómo se acercan.
- Modelado en vivo gradual: el terapeuta interactúa con un perro pequeño y entrenado, verbalizando los pasos: «acerco la mano lentamente, dejo que me huela, le acaricio el lomo».
- Modelado participante: con el terapeuta como facilitador físico (mano sobre la de la niña), Marta acaricia primero a un perro de peluche, después al perro real durante 5 segundos, luego 30, después le ofrece comida.
- Generalización: ensayos en distintos parques, con distintos perros y razas, y refuerzo natural por parte de los padres.
El modelado participante combina aquí observación, instigación física, ensayo de conducta y desensibilización en vivo —los cuatro componentes que, según los estudios, explican su superioridad terapéutica—.
Caso clínico 2 — Entrenamiento en asertividad
Luis, 28 años, consulta por dificultades para expresar desacuerdo en el trabajo y para rechazar peticiones de su pareja, lo que mantiene niveles altos de ansiedad y resentimiento. Se le incluye en un grupo de entrenamiento en habilidades sociales basado en modelado:
- Instrucciones: el terapeuta explica los componentes verbales (mensajes-yo, justificación breve, alternativa) y no verbales (contacto visual, tono firme, postura) de la respuesta asertiva.
- Modelado en vivo del coterapeuta representando una situación: rechazar quedarse a hacer horas extra. Ritmo lento y exagerado, verbalizando los pensamientos: «noto que me cuesta, respiro y digo lo que necesito».
- Ensayo de conducta (role-playing): Luis representa la misma escena. El terapeuta da feedback positivo claro, corto y concreto.
- Modelado múltiple: distintos miembros del grupo modelan respuestas asertivas en escenarios variados (pedir un cambio de turno, devolver un producto defectuoso, pedir explicaciones a un familiar).
- Auto-modelado: se graba en vídeo a Luis ejecutando la conducta correctamente y se le pide visionarlo entre sesiones para consolidar la sensación de autoeficacia.
- Tareas inter-sesiones: ensayos en el ambiente natural con autorregistro de ansiedad, conducta y consecuencias.
Este formato ilustra el típico paquete de modelado en habilidades sociales: instrucciones + modelado + ensayo + feedback + refuerzo + tareas para casa.
Combinación con otras técnicas
La eficacia del modelado se incrementa de forma notable cuando se combina con otras técnicas de la TCC, hasta el punto de que rara vez se aplica de forma aislada en la práctica clínica. Las combinaciones habituales son:
- Con la desensibilización sistemática y la exposición en vivo — el modelado precede o acompaña la jerarquía de exposición, especialmente en fobias específicas infantiles.
- Con las técnicas operantes: reforzamiento positivo de las aproximaciones, moldeamiento de la conducta imitada y programación de reforzadores naturales en la fase de generalización.
- Con las técnicas cognitivas: instrucciones cognitivas explícitas, modelado de auto-instrucciones (cercano al entrenamiento auto-instruccional de Meichenbaum) y reestructuración cognitiva de las creencias que sostienen la evitación.
- Con técnicas de relajación, solución de problemas y habilidades de afrontamiento.