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Motivación

Conceptualización

Etimológicamente, la palabra 'motivación' procede del latín motivus que significa, sencillamente, movimiento. Sin embargo, la motivación no se limita a eso. Por desgracia, incluso hoy en día la definición sólo se puede dar de acuerdo a perspectivas.

Concretamente, voy a explicar cuatro perspectivas:

  • Perspectiva biológica: considera los factores biológicos, fruto del proceso de evolución, y estudia la relación entre instinto y activación, entendiendo que la homeostasis es la motivación principal.
  • Perspectiva conductual: se centra en la relación entre el impulso y el aprendizaje, entendiendo que la evitación de dolor y la búsqueda de satisfacción es la motivación principal.
  • Perspectiva cognitiva: incorpora la cognición como parte fundamental del proceso, introduciendo el concepto de meta y los mapas cognitivos.
  • Perspectiva humanista:

No obstante, según Kleinginna y Kleinginna (1981), puede haber cientos de categorías definitorias dependiendo de su enfoque. Por ejemplo, 5 de estas 100 categorías son:

  • Definición fenomenológica: se centra en la conducta observable.
  • Definición fisiológica: se centra en los procesos fisiológicos que subyacen a la conducta, por ejemplo la activación del sistema nervioso simpático.
  • Definición energética: se centra en los procesos de activación, es decir: la asignación y consumo de la energía que se invierte en la conducta.
  • Definición funcional o direccional: se centra en las metas, es decir, en la dirección del comportamiento.
  • Defición vectorial: es un enfoque que define la conducta como un vector que tiene una dirección y una intensidad.

Más definiciones

Atkinson (1964) la definió como algo constante o fluctuante, complejo y una característica universal de cualquier situación del organismo.

Según Mayor y Tortosa (1990) la motivación es el proceso que inicia, dirige, mantiene y finalmente detiene una conducta dirigida a la consecución de una meta. De forma muy similar, Valle (2002) define la motivación como un conjunto de procesos implicados en la activación, dirección, intensidad y persistencia de la conducta.

Vallerand y Thill (1993) la definen como un constructo hipotético utilizado para describir las fuerzas ya sean externas, internas o una combinación de ambas que producen el inicio, la dirección, la intensidad y la persistencia de la conducta”

Para Fernández-Abascal (2002), es un proceso básico relacionado con la consecución de objetivos que tienen que ver con el mantenimiento o mejora de la vida de un organismo. En este mismo sentido, Pintrich y Schunk (2006) la definen como un proceso que nos dirige hacia el objetivo o la meta de una actividad, la instiga y la mantiene.

En todos los casos, la motivación parece involucrar tres características: es un proceso, hay una causa y hay una conducta.

El determinante interno principal de la motivación es la herencia genética, mientras que el motivador externo más importante es el aprendizaje, especialmente en los humanos.

Motivos

Los motivos son el conjunto de variables intermedias que activan y orientan la conducta hacia la consecución de un objetivo. Cuando se estudia la motivación, se estudian los motivos que la generan.

Conducta motivada

La conducta motivada es aquella que se dirige hacia la consecución de un objetivo. Es decir, es una conducta que se realiza con un propósito. Muchas veces, en lugar de estudiar la motivación, se analiza la conducta motivada porque es más fácil de observar.

Para referirse al conjunto de conductas, se utiliza la palabra actividad.

La conducta motivada puede ser de diversos tipos. Hay distintas de taxonomías de la conducta motivada. Sin embargo, una de las más fundamentales es la que distingue entre conducta motivada instrumental y consumatoria.

  • Instrumental: dirigida a la satisfacción del un objetivo.
  • Consumatoria: dirigida a la satisfacción de una necesidad.

Las conductas consumatorias son más sencillas, mientras que las instrumentales son complejas, especialmente en el caso de las conductas humanas.

Características

La motivación tiene cuatro características fundamentales:

  • Activación: es la característica de la motivación que desencadena su inicio. Generalmente, se entiende en términos de energía.
  • Persistencia: es la característica por la cual se mantiene. Es decir, la motivación persiste o desiste.
  • Intensidad: es la característica de la motivación que determina la fuerza con la que se manifiesta.
  • Direccionalidad: es la característica por la cual la motivación se orienta hacia una meta. En términos generales, se refiere a la forma en la que se manifiesta la motivación.

Determinantes

La motivación puede tener determinantes de dos tipos, en función de su origen:

  • Factores internos: son los que proceden del propio individuo, y pueden ser, entre otros:
    • Genéticos: determinan la predisposición a la motivación. Estos factores son relativamente estables toda la vida. La herencia genética es el motivador interno principal.
    • Homeostáticos: son los que proceden de la regulación del equilibrio interno del organismo.
    • Cognitivos: son los que proceden de la percepción, la interpretación, la atribución, etc. de la información.
    • De desarrollo, también llamado crecimiento potencial: son los que proceden de la evolución del individuo, tanto física, psicológica como emocional.
  • Factores externos: son los que proceden del entorno, y pueden ser, entre otros:
    • Aprendizaje: la consecución de información es un determinante externo muy poderoso, especialmente en el caso de los humanos.
    • Hedonismo: la búsqueda del placer y la evitación del dolor son determinantes externos muy poderosos.
    • Sociales: la influencia de los demás es un determinante externo muy poderoso.

Estos factores generan tipos de motivación diferentes, como la motivación intrínseca y la motivación extrínseca.

Tipos

Motivación intrínseca

La motivación intrínseca es la que procede de factores internos. La conducta motivada intrínsecamente es aquella en la que la finalidad es la conducta en sí mismo. Está generalmente relacionada con otros constructos psicológicos como la curiosidad, la competencia y el control percibido.

La motivación intrínseca es la inclinación natural de la persona para explorar y dominar su entorno. Pero va más allá y se relaciona con estados cognitivos como el estado de flow.

Estado de Flow

En psicología, se denomina flow al estado de inmersión en una actividad.

Las personas que describen el estado de flow reportan una armonía entre sentir, pensar y actuar. En este estado, se pierde consciencia del tiempo, e incluso pueden haber una pérdida de conciencia del yo. Este estado de acompaña de una sensaión de control sobre la tarea y de alta competencia, junto a un estado general de emociones positivas.

Una de las consecuencias del estado de flow es el aumento de la motivación intrínseca.

Sin embargo, para entrar en este estado, parece ser necesario reunir dos características: haber fijado previamente unas metas concretas, y poseer un cierto dominio de la actividad.

Motivación extrínseca

La motivación extrínseca es aquella causada por los factores externos. Es decir, la motivación extrínseca está mediada por objetos externos de atracción o de aversión que activan la conducta motivada de la persona. Pueden ser de dos tipos:

  • Objetos proporcionados antes de la conducta:
    • Incentivo: son los objetos externos de atracción o de aversión que activan la conducta motivada de la persona. Es decir, es el objeto externo que se proporciona antes de la conducta.
  • Objetos proporcionados después de la conducta:
    • Recompensa: es el objeto externo de atracción que se proporciona después de la conducta motivada.
    • Castigo: es el objetivo externo de evitación que se proporciona después de la conducta motivada.