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Validez consecuencial

La validez consecuencial se refiere a evaluar las consecuencias de un test. Es decir, mide hasta qué punto las puntuaciones de un test tienen consecuencias negativas o positivas para los evaluados.

Es normal que haya consecuencias buscadas, o deseadas. Por ejemplo, si elaboro un test para medir la inteligencia, la consecuencia será que pueda seleccionar personas con más inteligencia. Esto es, precisamente, para lo que utilizo el test.

Sin embargo, puede haber consecuencias no-buscadas, que debo minimizar en el proceso de administración.

Procedimiento

Para evaluar la validez consecuencial, puedo establecer una especie de técnicas que alerten de que pueda haber un problema. La técnica más común es la alteración de la estructura interna. Consiste en alterar la estructura interna del test para ver si las puntuaciones cambian. Por ejemplo, si cambios en el orden de los ítems, el formato de respuesta, el tiempo de respuesta o el formato de presentación generan cambios en las puntuaciones.

También se pueden aplicar cuestionarios para medir cómo afecta el test a los sujetos.

Además, puedo hacer una investigación longitudinal para analizar cambios en los sujetos tras la administración del test. Por ejemplo, puedo analizar si las puntuaciones de un test de depresión se relacionan con cambios en la conducta de los sujetos.